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25 de noviembre de 2014

En temporada cerrada no entran moscas

   Hay que cerrar etapas para empezar otras nuevas (y mejores). Llevaba tiempo queriendo cerrar la temporada pasada, así que dejaré por escrito algunas notas que he sacado después de ver todos los entrenos apuntados en el cuaderno correspondiente.
   En primer lugar decir que he podido volver al triatlón, y que ha sido de nuevo una decisión más que agradecida, porque a pesar del sacrificio de tiempo y esfuerzo que supone, siempre me recompensa con muy buenos momentos.
   El objetivo de la temporada era el Titán, una prueba a la que prometí volver si conseguía mi tan ansiada plaza. Desde el primer día de la temporada, el 16 de agosto de 2013, lo tenía grabado a fuego en mi mente. En un primer periodo me centré en mejorar mi carrera pie, mi gran lastre años atrás en las pruebas de larga distancia. Me llevó hasta finales de enero y por el camino me encontré con 36´en el diezmil y 1:19 en la media maratón. Objetivo más que cumplido. Todo ello de la mano del entrenador Alberto Abeja, que consiguió sacar lo mejor de mí, y sobre todo, hacerme disfrutar en las pruebas.
   Después empezaron los duatlones y los triatlones y siguiendo el objetivo del Titán fui intercalando triatlones sprint, olímpicos y medios. Quizás muchas pruebas y muchos kms, pero las ganas podían sobre todo. Los meses de verano fueron los más duros para entrenar, pero la variedad que presenta Sergio García hace que uno pueda llevarlo mucho mejor. Consiguiendo seguramente en estos meses la mejor forma física sobre una bicicleta que he podido disfrutar (a pesar de no tener segmento ciclista en el Titán).
   El final es de sobra conocido, no voy a repetirme. Los entrenos quedarán para el futuro, y sobre todo la gente que he podido conocer y las experiencias. Nuevos compañeros del CT Camaleón, con un nivel que asusta y compañeros de sufrimiento sobre las dos ruedas del club Los Pitijopos. Terminé con unas molestias (algo más serias de la cuenta) en la zona del isquio izquierdo y la cadera, seguramente por la carga sometida. Habrá que recuperarse y volver, porque las ganas (a día de hoy y después de unas semanas ya con la nueva temporada) no han desaparecido. Este año de momento me alejo de la larga distancia, prefiero y tengo ganas de exprimirme en diezmil y triatlones y duatlones cortos. Aunque ya veremos como se plantea el año, uno nunca sabe lo que puede aparecer.
   Me quedo con toda la gente que me ha vuelto a apoyar, sería imposible algunos días levantarme de la cama sin su empujón.
Aquí dejo un breve resumen de pruebas y distancias totales realizadas en estos 14 meses.
Carrera (2976,29 kms). Ciclismo (7541,4 kms). Natación (233,325 kms).
   Popular de la Algaba, Nocturna del Guadalquivir, Media Aracena-Jabugo, Popular del Casco Antiguo, Gran fondo del Aljarafe, Media de Camas, Trail Las Palomas, Cross de Villamanrique, Media de la Cartuja, Duatlón de Chiclana, Triatlón de Cádiz, Trialón de Sevilla, Medio OF Sport, Conviviencia cicloturista Sanlucar, Triatlón de Posadas, Copa de España de Bomberos, Titán.

El éxito es dependiente del esfuerzo.
Sófocles

29 de septiembre de 2014

Tan..ti... tán..

Bueno, se acabo lo que se daba, al menos en esta temporada (o eso creo). Ahora y antes de hacer un balance del año, toca hablar de lo que pudo ser y no fue.
Por el mes de enero ya tenía decidido que el objetivo del año sería el Titán X, un triatlón que me encanta en muchos aspectos y que había sido objeto de promesa en mis años de opositor. Prometí que volvería y así quería que fuese. Todo, prácticamente todo el año estaba enfocado a este día. Después de meses de entrenamientos largos y exigentes, estaba deseoso de escuchar la bocina que diera la salida. Sólo quería competir conmigo y con el lugar. Me sentía más que preparado, quizás la mejor forma física que me haya conocido. Todo debía salir bien. Sin embargo, hay cosas que uno no puede controlar, y las condiciones meteorológicas son una de ellas. A las 5:30 am del sábado 27 de Septiembre me desvelo escuchando el diluvio que está cayendo. Pienso que es pasajero, que parará y que en hora y media me despertaré y estará el día perfecto para comenzar a sufrir y disfrutar de la prueba. No fue así. No paro ni un solo instante. Desde que salí del apartamento a las 7:00 sabía que algo iba a cambiar ese día, y eso, sinceramente, no me gustaba nada. Mi cabeza no estaba pensando en dar pedales, o brazadas o zancandas, estaba pensando en qué iba a ocurrir. Al final lo que ya es sabido por muchos. Se suspende el segmento ciclista, la parte que ha supuesto un 65-70% del volumen de entrenamiento y quizás la parte más bonita del Titán se ha esfumado. En ese momento dejo de pensar en competición, en triatlón y seguramente mi cabeza daba por finalizada la temporada. A pesar de ello cambian el tipo de prueba, y bueno, aunque no es ni lo que se ha entrenado ni lo que quiero hacer, me animo a participar. Serán 4 kms nadando y 37 kms de carrera a pie, con subida al puerto de Las Palomas.
La salida es a las 10:00. He desayunado a las 6.00 y he estado mojado por la lluvia y de pie desde las 7:00. sin comer ni beber nada. No pensaba que fuese a hacer una prueba, pensaba que mi objetivo había desaparecido. Empezamos a nadar, para mí, el agua estaba fría, aunque en pocos metros se nada cómodo. Voy acoplado toda la primera vuelta (2000 m) a un grupo de cinco o seis nadadores. El ritmo es muy cómodo y como las boyas no se ven, prefiero quedarme resguardado. Empieza la segunda vuelta, me despisto unos metros y no llevo a nadie alrededor, pero yo veo la boya frente a mí y decido seguir con mi trayectoria. Todo el rato nadando solo. Llegando a la boya me freno un poco y en ese momento un triatleta me pasa por encima, así es, un pantano entero para 220 tíos y en el punto de 2800 (aprox) me tiene que pasar por encima, mucha tela. Me sigo orientando sólo y voy haciendo metros a un ritmo alegre pero cómodo. Muchas olas de vuelta para la salida y tragando un poquito de agua para no perder costumbre. En 1:16:59 estoy fuera del agua. Los dedos de los pies helados y poco más. Transición lenta, calcetines, medias de compresión, cordones en las zapatillas,... se me olvidan un gel que tenía tipo barrita para tomarlo al salir y mi bote de powerade para hidratarme un poco. De puta madre. En principio me preocupa poco, empezamos los 15 kms de subida (sólo subida) al puerto de Las Palomas. Voy corriendo bien, me molestan los dedos de los pies que parecen estar entrando en calor. Hago una subida buena, pocos avituallamientos (para mi gusto) y mal pensados, porque con un vaso de cartón es imposible correr y si te parar a beber como se debería pierdes el ritmo por completo. A esto sumarle que los avituallamientos móviles no llevan nada, hasta tres paré en carrera a voces y ninguno llevaba nada. Es igual, pasando del tema pienso. Llego arriba bastante entero, me tomo un gel y hago el cono para volver. Empiezo a bajar y en cuestión de un par de kms noto que los gemelos están sufriendo. Pienso que es por el cambio de zancada y que ahora se acostumbraran. Nada de nada. A los cuatro kms de empezar a bajar se monta el gemelo izquierdo. Si estaba desenchufado, en ese momento puedo decir que me apago. Sigo bajando como puedo, sin apenar poder estirar la zancada y disfrutando más bien poco. Ahora sí, me paro en cada avituallamiento porque creo que estoy deshidratado y además intento comer. El estomago está como un globo, como pero no me sirve para nada. Se acabó, a terminar como se pueda y ya está. Al final, se hacen los 37 kms corriendo, con mucho dolor sobre todo en la pierna izquierda, del gemelo ha pasado al femoral, al glúteo y al lumbar. Encima lloviendo y con frío y con muy poco fuerza mentar para exprimirme como se merecía. Llego a meta en 4hora 30 min con la sensación de no haber hecho mi prueba. Así es. De todas maneras hay que pensar que algo es algo, y que al menos pudimos nadar y correr. Todo fue muy extraño. Incluso hoy sigo dándole vueltas al coco, pensando que hacer, si no parar y apuntarme a Mazagón o dejarlo pasar y pensar en la próxima temporada. De momento esta semana voy a descansar y aclarar la mente un poco.
Me gustaría acabar con lo mejor que he podido sacar de esto, además del volumen de entrenos (que para algo servirá). No es otra cosa que el apoyo de mucha gente, de Miriam, que se ha comportado todos estos meses aguantando días de mucho cansancio y mucha planificación y encima me sigue animando a disfrutar con lo que más me gusta. A mi hermano Carlos, por ir detrás mía y ser el más legal en toda la prueba, no me ayudo a nada,jejejjee, gracias porque si no llegar a venir no habría motivación ni para nadar. A mi madre, mi hermanos Manolo y Javi que estuvieron todo el rato pendientes y a todos los colegas (Ciervos, Jaco, Iván, Lucia, Paco, Pilis, Hugo, Guille, Julio, Oscar, Furest, Migue, Sandra, Ro, Mari, David Jurado, Alamo, Parejo, Leiva, Jorge Alberto Abeja, Tinoco, Sergio... seguro que se me olvida alguien) porque siempre han confiado en mí. A mi cuña, sus padres y familiares porque con el wasap petaron el móvil,jejejeje. Además del buen ambiente con los camaleones, sobre todo con grandes de este club como Gazapo, Guadiana y Esteban, que son unos clásicos en días como los de este fin de semana. Gracias a todos, ha sido una temporada muy buena, aunque el cierre haya sido tan poco agradable. Gracias a todos y nos vemos en breve, con más fuerza y con más ganas.

23 de septiembre de 2014

Copa de España de bomberos

   No tenía pensado subir la crónica de esta prueba, pero antes de enfrentarme al final de la temporada en el Titán X, he pensado que estaría bien contar el pedazo de fin de semana que disfrutamos en Zaragoza.
   Se trata de una prueba que desconocía por completo, está organizada (muy bien) por el Servicio de Bomberos de Zaragoza y discurre por un trazado muy atractivo por la ciudad con una distancia de diez kms. Como representantes de Bomberos de Sevilla eramos ocho compañeros. Cinco viajamos el viernes para poder descansar algo más y hacer el viaje (tan largo) con algo más de calma. El resto viajaron el sábado por la mañana. El viernes disfrutamos de un viaje extenso para conocer un poco más a los compañeros y tener risas y dolores de cadera en el estrecho carro que nos transportaba. Una vez allí en la ciudad disfrutamos de unas cervezas y unas tapas por el centro. A descansar más tarde de la cuenta y a esperar que llegara la prueba.
   El sábado recogida de dorsal, comida de pasta y carrerita de 30-40 min para activar las patas. También disfrutamos de la milla internacional (un espectáculo gratuito y muy aconsejable de ver) y la de veteranos, en la cual el máquina de nuestro compañero Plata hizo tercero y la turbogacela Tony séptimo. Para la cena ya estábamos todos y pasamos una más que agradable noche cenado en un restaurante italiano del centro de Zaragoza. Como siempre risas y buenos ratos que son una buena receta antes de una prueba.
   El domingo amanece un día caluroso, algo que me gusta y la verdad es que con buenas sensaciones en las piernas. Desayunamos en la habitación Sergio y yo y después de los preparativos naturales necesarios salimos trotando hacia la prueba. Mi idea es clara, hacer el diezmil a un ritmo de 3:40, no creo que esté para ir más rápido porque los entrenos del Titán X no lo han aconsejado y porque esa misma semana me he dado bastante leña entrenando. Aún así tengo claro que si llego bien al tramo final apretaré. Dan la salida y como siempre muy rápido, el primer mil a 3:33... y ya pensando que me estoy pasando. Como lo tengo claro regulo y mientras, veo como Sergio y Tony van hacia delante como motos. Por detrás llega Plata a mi altura y estoy un rato junto a él, pero tengo claro que no me quiero pasar. Poco a poco van pasando los kms y los ritmos son más que lo previsto, voy marcando los miles al ritmo previsto con muy buenas sensaciones. Llegando al ochomil veo que voy a 3:41 de media y decido apretar un poco. No fue un poco. Me encontraba bien y además veía a Plata mi compañero y joder, tenía que intentarlo. Al final 36:10 a un ritmo de 3:37 y muy, muy contento. Disfrutando y con buenas sensaciones. Así que además de pasar un gran fin de semana estupendo.
   Mi admiración por el resto de compañeros, que viajaron hasta Zaragoza sólo para disfrutar de una prueba y para representar a Bomberos de Sevilla. Es una muestra de cariño y profesionalidad al mismo tiempo por el lugar en el que trabajan. Todo un ejemplo.
   Como anécdota queda el tercer puesto en mi categoría y como gran objetivo logrado el primer puesto por equipos. Subir a un podium no es normal (al menos para mí) así que se disfruta mucho.


29 de agosto de 2014

Posad@s

Por fin después de dos meses entrenando a secas, he podido disfrutar de una nueva prueba. No estaba muy claro el calendario para el final de esta temporada. Molestias en la cadera, excesivas pruebas en la primera parte de la temporada y el Titán a la vuelta de la esquina hacían que organizar un calendario fuese más complicado. Después de darle muchas vueltas decidí que tenía que ir. Necesitaba volver a competir. No eran las distancias adecuadas al entrenamiento que estoy haciendo, tampoco era un prueba de entrenamiento correcta pero las ganas que tenía de ir eran mucho más importantes. Además, ¡qué mejor sitio que el triatlón Califas de Posadas! Menudos recuerdos tan agradables me venían a la memoria. Hace ya años (2004 si no recuerdo mal) empezamos a forjar una bonita historia este triatlón y yo. Con muchos amigos, muchas pájaras y muchas remontadas. La premisa era clara, disfrutar y hacer lo posible por darlo todo.
Madrugón de los buenos. 6 am con Miriam y la madre para llegar puntuales y prepararlo todo. Hasta la hora de calentar un poco todo sale genial. Viaje, preparación de boxes, desayuno,... todo va sobre ruedas. A las diez menos cinco al agua, apenas se calienta y la salida es un caos. Triatletas adelantados, y bocina al aire. Es igual. Salgo a un ritmo cómodo, muy cómodo. En la primera boya me dan hasta en el cielo de la boca pero aún así sigo nadando muy cómodo. Llego a la segunda boya y veo si puedo apretar un poco. Así es. Poco a poco manteniendo para salir del agua con la sensación de que son muy pocos metros. Genial, ahora viene la bici. Transición lenta y torpe, para variar. Salgo del box con todo metio y a tope. Bajada espectacular con record de velocidad sobre una bici, 85 km/h. Todo un disfrute. Pequeño grupo en el que nadie da relevos. Sólo colaboramos tres y los demás miran, no entiendo muy bien el motivo, pero la gente ha cambiado mucho, antes todo el mundo solía colaborar para que no nos cogiesen por detrás. Ahora eso da igual. Nos coge el grupo que venía detras y yo sigo a lo mío, mis relevos, mis palos en repechos y rotondas y mis risas porque me lo estoy pasando genial. Llegamos a la T2, transición (esta vez si) rápida. Salgo a correr tranquilo y a los dosmil metros aprieto un poco. Hago una carrera progresiva muy cómodo.  Siempre con buenas sensaciones y terminando apretando a tope. Entrada en meta en el puesto 46 de la general, 1:07:12. Todo un acierto ir. Ahora a seguir entrenando porque el Titán está a la vuelta de la esquina y me quita el sueño. Va a ser un gran reto y un gran sufrimiento. Ya veremos que pasa. Antes un aperitivo en Zaragoza en la carrera de bomberos. Me encanta el deporte y el ambiente que genera. ¡Pura vida!


20 de febrero de 2014

Objetivos

Que existe realmente, fuera del sujeto que lo conoce. (RAE)

   Después de cuatro de meses entrenamientos con un gran esfuerzo pude conseguirlo. Como siempre escribo tarde, pero esta vez no podía dejarlo pasar. Este año la temporada estará enfocada a la vuelta al triatlón y, en consecuencia, quería mejorar antes de nada  mis marcas corriendo para poder centrarme después en los tres segmentos con garantías. El objetivo era claro, mejorar el diezmil y la media maratón. 
    La planificación era exigente, seguramente porque tendría que compaginar entrenamientos y periodo de formación (en el trabajo) y sabía que iba a tener que esforzarme a tope. Por el camino se han presentado muchos momentos buenos, representan una mayoría abrumadora y eso ha provocado un incremento casi exponencial de la confianza en mí. Sabía que los tiempos iban a mejorar, pero necesita hacerlos. El diezmil salió pronto, por noviembre conseguí meter los 36´ que tanto ansiaba, aunque ahora creo que puedo y que debo intentar mejorarlos. El problema vino con la media maratón. La propuesta era muy clara, mejorar 1:24, tampoco mucho, pero mejorarlo. Las medias siempre me han resultado muy duras, sobre todo anímicamente, me hacía un flan a partir del 16 ó 17. Empecé en Jabugo con una marca cómoda, era septiembre (si no recuerdo mal) y llevaba pocas semanas de preparación. Aún así muy contento. Después vinieron algunas cortas como Alcalá o el Casco y la prueba de fondo del aljarafe, un quincemil que salió de libro. Todo parecía ir perfecto. Llego la primera media en la que intentarlo, la media de Camas. Mucho frío y viento y al final... ¡¡¡1:21!!! Más que sorprendido por mi rendimiento y por las sensaciones. Fue un punto de inflexión. Entonces pensé que tenía que intentar bajar de 1:20, como fuese, que tenía tiempo y que podía. Los Palacios sería el primer intento. Como ya conté llegue bastante cargado de entrenamientos, y de una infección que me tenía a base de antibióticos con las fuerzas un poco bajas. Salí a tope, pero tuve que regular y no pudo ser. Aunque fue una marca buena pensaba que había perdido una oportunidad y decidí inscribirme a la media de La Cartuja. Antes, en Villamanrique disfruté del cross y pude probar un nuevo tipo de pruebas. Otro problema, porque me encantó.
   El día era espectacular, temperatura perfecta, gran ambiente, prueba llana y muchas ganas. De fuerzas iba muy bien, incluso un pequeño catarro de esa semana había desaparecido. Lo tenía claro, "hoy lo hago". Mi hermano Carlos me acompañaba como liebre en preparación del gran maratón de Sevilla. Empezamos muy controlados, el ritmo que tiene que ser para llegar en unos sgs menos de 1:20 y vamos perfectos. Pasamos el diezmil y ni me entero, voy espectacular. La sensación de poder ir a más es un lujo. Vamos apretando un poco hasta coger un pequeño grupo en el 16 y siento que puedo seguir. Empezamos a rodar muy rápido, ni siquiera miro el reloj. Voy bien. Ya en la Cartuja apretamos de manera definitiva, el grupo se rompe y afortunadamente soy yo el que lo revienta. Salgo con todas las fuerzas que tengo en 18 y pienso que voy a conseguirlo. A las puertas del estadio tengo una fatiga considerable y pienso que me he equivocado, pero a esas alturas, como bien dice el mister "es cuestión de darlo todo". Entro en la pista pasando a dos o tres más y veo en la pantalla 1:19:06... ¡menuda pasada! Que sensación tan grande, por fin he conseguido correr disfrutando y lo más rápido que tenía. El objetivo estaba, y se había conseguido. 
   Ahora me ha tocado un mes con un poco menos de intensidad, en marzo vuelta a la normalidad y a preparar los grandes retos de 2014. Una alegría enorme difícil de explicar. Gracias a los compañeros de CD Osset San Juan que siempre insistían en que lo podía hacer y porque además me aguantan los cambios tan bruscos que pego haciendo series. También al mister, Alberto Abeja porque ha conseguido sacar algo que no pensé que tuviera y porque además sigue diciendo que "hay margen". A mi hermano por acompañarme en la prueba y por animarme, sabe que era una cuenta pendiente muy grande para mí. Este fin de semana les toca a ellos en la Maratón (con mayúsculas). Allí estaré para animar, aunque no necesitan mucho, están más que preparados. Como diría Chema, "No lo pienses, corre".

19 de enero de 2014

Probando el trail y los cross

Siempre me pasa lo mismo con las entradas, las voy dejando y al final las crónicas llegan juntas y demasiado tarde. El mes de diciembre terminó como debía, con una media maratón por la sierra de Cádiz. Disfrutando de las maravillosas vistas que ofrece Zahara de la Sierra y la excesiva dureza con la te reciben las cuestas de este maravilloso lugar. Hace ya unos meses que decidí participar en el I Trail de las Palomas, siempre que fuese en plan entrenamiento y sin arriesgar ni la salud ni la forma. La semana de entrenamientos fue intensa y eso me hacía dudar incluso del disfrute que pudiese encontrar. Hacía un día de perros con lluvia, viento y la sensación de sufrimiento puro. Sobre las 10:00 ya estamos en la línea de salida. La compañía de los amigos hace mucho más amenos estos "viajes locura" que nos pegamos. Comienza la prueba y como bien había decidido voy regulando a tope. La primera parte son ocho kms de intensa subida por asfalto al puerto de las Palomas. La disfruto mucho, por las vistas, por la compañía y seguramente por los numerosos recuerdos. Vamos juntos David Leiva, Oscar Mendoza, mi hermano Carlos, un Ciervo y yo. Cogemos el camino que sale a mano izquierda y que promete aventura. Barro, mucho barro, piedras, y curvas pronunciadas hacen del descenso toda una odisea. Sin hablar de los "cabras" que quieren correr todo lo que no han podido correr para arriba. Empiezo un poco pasado y en pocos metros me doy cuenta de que no me la puedo jugar. Bajo el ritmoy ya está. He venido disfrutar. Vamos bajando con comodidad y mucho, mucho disfrute. Al final un tramo cómodo para correr y de nuevo un tramo de subidas del diablo. Hay que andar, ¡esto es increíble! LLegamos al final del tramo de subida en el km 17 aproximadamente, y veo que voy muy bien. No estaba en los planes pero decido hacer un progresivo los últimos kms. Paso a mucha gente, que evidentemente no ha dosificado nada. Me encuentro genial de piernas y ni las cuestas de entrada a Zahara me hacen bajar el ritmo. Un alegrón de prueba y de día, por la compañía y por pasarlo tan bien. La única pega fue la lesión de mi buen amigo David Leiva, lo ha mirado un tuerto, que le vamos a hacer. La conclusión es clara, el año que viene repito.
Se pasan las fiestas (entre cenas y excesos) y me planto el día 11 de Enero en el cross de Villamanrique. Llevo más de tres años sin hacer un cross y encima fue Itálica y sufrí como un perro. Este debe ser diferente. Voy más en forma (o eso creo) y encima es un entrenamiento. El sitio es espectacular y la distancia es un 9000 corto. No debe aparecer ningún problema. Caliento poco como siempre y ya estamos en la salida. Cuatro vueltas y media que se hacen más que divertidas. Troncos, barro, piedras, arena... es como un juego de niños pero más rápido. El ritmo es bueno, y encima voy muy cómodo. Ni sufro ni jadeo. Al final termino la prueba con un ritmo de 3:49 y más que contento. Me ha encantado, así que el año que viene haré alguno más. Parece que al final esto de correr me va a gustar y todo (no lo creo).
Ahora terminando la primera fase de los entrenamientos de este año, muy contento y con muchos objetivos complidos. Deseando que lleguen los próximos objetivos, los primeros triatlones de esta temporada. Ya he vuelto con mis compañeros del CT Camaleón y vuelvo a estar federado. Me he inscrito al Titán y tengo en mente más de doce pruebas de tri. Luego puede que no salgan todas, pero la mentalidad es tan importante que lo que espero es no petar antes de tiempo. De momento a disfrutar y a pensar en la media de La Cartuja, que es en apenas siete días. A seguir disfrutando.


26 de diciembre de 2013

Zancadas

   Llevaba tiempo queriendo escribir las crónicas de las últimas dos pruebas, pero he tenido más tarea de la que esperaba y no he podido, así que aquí van las dos juntitas.
   El primer objetivo del año estaba ya muy cerca, y la media maratón de Camas se presentaba como un test para coger confianza y afianzar ritmos que poco a poco parecen ser los míos. El día amaneció muy frío, seguramente los nervios fomentaron esta característica del día. Mis sensaciones no eran las mejores, pues aunque los entrenamientos estaban siendo muy buenos el descanso estaba faltando de forma casi continua. Calentamos poco, como de costumbre y, casi sin darnos cuenta, ya estabamos en la línea salida. Los primeros kms fueron muy rápidos, se formaron varios grupos y era fácil intuir que no sería bueno despegarse porque quedarse solo con ese aire no hubiera sido lo mejor. Entré rápido en calor y hasta el km 8 fui muy cómodo. Llegamos a la zona del río donde empiecé a sentir un poco de frío y la respiración algo forzada, pero voy con la cabeza bien entrenada y mentalizado para sufrir lo que haga falta. Pasan los kms y la sensaciones son una montaña rusa, bien, regular, mal... bien, regular, mal... así hasta el km 14 que me estanco en el bien. Me veo con capacidad para afrontar el salto a una marca jamás imaginada por mí, la hora veinte. Los kms pasan y no me veo mal, pero en torno al km 18 las piernas flaquean un poco y decido levantar el pie, se trataba de un test para el objetivo real, que serán Los Palacios dos semanas después. Al final si que lo doy todo, no se puede decir otra cosa, hago mi mejor marca en media maratón 1:21:28, a un ritmo más que aceptable y entrando entre los treinta primeros, lo que me da mucha motivación para seguir entrenando y confiando en poder conseguir el primer objetivo del año.
   La semanas siguientes pasan con entrenamientos algo más largos y encima con muy poco descanso, lo que me hace sufrir más de la cuenta algunos días de series.
Además se suma que tengo que estar diez días con antibióticos e ibuprofeno por una infección. Aún así quiero ir a Los Palacios a tope, a intentar mejorar la marca y sobre todo a cumplir una apuesta que hice hace tiempo.
   El fin de semana de la prueba lo paso tranquilo, intento descansar y comer bien. Las sensaciones son buenas, parece que he recuperado y que los medicamentos no han generado reacciones raras que puedan servir de excusa al coco.El día es estupendo, buena temperatura, poco viento, sol radiante y muy buena compañia. Los primeros cinco kms voy bien, aunque algo forzado, me meto en un buen grupo con mi hermano Carlos y Alberto (el mister). Sin embargo las piernas no entran en calor y las noto muy pesadas. Las pulsaciones parecen ir algo más altas de lo normal. Sigo y sigo en el grupo haciendo un gran esfuerzo para el km que vamos. En el ocho prácticamente he decidido que voy a bajar un poco el ritmo, pero no es hasta el diezmil cuando lo hago de verdad. Pienso que si no lo bajo no llego a meta. Me mantengo junto con varios corredores viendo a mi hermano y al mister de lejos. Voy sufriendo con las sensaciones y con el reloj. Intento apretar en varios tramos pero las patas no van. Ni siquiera la respiración parece ir al límite, puedo hablar y respirar profundo, pero no puedo apretar. Será cansancio, pienso. Hasta el km 17 que entramos en el pueblo voy con más pena que gloria, intentando no descolgarme en exceso. Hoy toca sufrir. No quiero ni oir hablar de petada, sólo quiero correr y es en lo único que pienso. A la entrada del pueblo con tanta gente me vengo un poco arriba, vuelvo a coger un buen ritmo durante unos pobres quinientos metros. Definitivamente no tengo cuerda para mucho más. Así que nada, a apretar el culo y a disfrutar lo que se pueda, ya estoy seguro de que voy a cumplir mi apuesta y salvo desmayo de última hora voy a entrar bastante por debajo del objetivo marcado. La última recta es casi infinita, ni siquiera me doy cuenta de que paso el arco de meta y aún menos veo mi marca en el reloj. El Garmin lo paro en 1:22:34, así que para mí esa será mi marca. Creo que es muy buen tiempo y estoy muy contento por varios motivos, pero creo que las condiciones del día y los entranamientos me hacen estar mejor, que puedo mejorar el tiempo de Camas y que mi marca en media maratón esta aún por mejorar. También pienso que tengo que afianzar mejor los ritmos de los últimos meses, que no es lo mismo un diezmil que una media y que llevo pocos meses disfrutando de las carreras y pasándolo bien con estos tiempos. En definitiva, que en Enero volveré a la carga a por una mejora de la marca, ya veré si será Ayamonte, la Cartuja o las dos. Aplazaré un poco la preparación para triatlón de forma específica, que será el verdadero objetivo de 2014, volver al tri y disfrutar con la larga distancia. De momento sigo con las ganas intactas, que al final de todo es lo que cuenta. Ahora en pocos días volveré a un lugar maravilloso, Zahara de la Sierra, intentaré disfrutar al máximo de un entreno de calidad en el I Trail Las Palomas, 21 kms para gozar con aquel entorno tan maravilloso. Esa será la próxima entrada.
   Felicitar a todos los compañeros del CD Osset San Juan, por las buenas pruebas que han realizado. En especial a mi hermano, que poco a poco se está poniendo a un nivel desfasante, eso sí, lo tengo muy cerca y eso, me hace sentirme bien.

25 de noviembre de 2013

¿Preparado?

Aunque con mucho retraso desde el día de la prueba voy a contaros la crónica de la última carrera que hice. Estando a las puertas de la siguiente, el próximo día 1 de diciembre en Camas.
El día 10 de noviembre me enfrente a la que quizás sea una de las carreras que más me gusta. No creo que sea por su ambiente, supongo que al ser tan próxima a casa y al pasar por sitios tan conocidos será eso lo que la haga tan especial. Se trata de la carrera de fondo del Aljarafe, que con un recorrido de 15kms recorre los pueblos de Gines, Valencia, Castilleja del Guzmán y Castilleja de la Cuesta. El perfil es exigente, tiene unas subidas largas y pronunciadas que asustan al más valiente y la abandonada carrera por la que discurre, únicamente visitada por el frío y el viento, no la hacen una prueba para ir a sacar una marca. Sin embargo este año estoy de suerte, los entrenamientos van bien y las pruebas no están precisamente mal. Tomé la salida con más dudas de la cuenta, pensaba que tanto mi hermano Carlos como Tinoco (compañero del CDA Osset San Juan) estaban un puntito por encima (y lo sigo pensando). La idea era salir reservón y al final hacerla progresiva, estrategia que tan buenos resultados me está dando. El calentamiento fue breve y eso pasó factura en los primeros kms, las piernas iban rígidas y la musculatura parecía que no funcionaba bien. Muchos fantasmas. En la primera cuesta mantenemos el ritmo y rompo a sudar, las sensaciones comienzan a cambiar. Cojo un ritmo cómodo a la estela de mi hermano y de Tinoco y me empiezo a mentalizar para intentar ir con ellos. En el km 8 me encuentro genial, nunca me ha pasado esto, pero es así. Incluso una alegría interior me hace pensar que ese es mi ritmo (esperemos que sea así). Vamos rodando a 3:45 min/km y estoy disfrutando como un enano, quien lo diría. Seguimos en un grupo de unos trece hasta el km once y medio más o menos. Tinoco compañero del cambia de ritmo bruscamente y mi hermano salta con él, al principio pienso que no es mi pelea pero en cuestión de segundo me lanzo a por ellos. En el doce vamos los tres juntos, estamos entrando en Gines, nadie nos sigue por detrás (aunque al final apareció uno) y ya hacemos un progresivo hasta la meta con una última cuesta que pasa mucha factura. Entramos los tres juntos, con una sonrisa y con la satisfacción de la prueba terminada y muy bien de sensaciones. 
En conclusión prueba perfecta, 15.000m en 58:25 a 3:44 min/km, el 29 de la general. La verdad es que estoy muy satisfecho de este resultado. Ya queda menos para el objetivo de final de año, poco a poco voy cogiendo confianza y disfrutando con esto de correr. 
Gracias a mi hermano Carlos y al compañero Antonio Tinoco por dejarme ir "a rueda" sin poner ninguna pega, ellos saben que para mí fue un gran logro. Ahora espero poder ayudarlos yo. 


30 de octubre de 2013

Temprano

Hace casi un mes estaba contando la gran satisfacción que recibí al ver el tiempo de la media maratón que realicé en Jabugo. Después de estas semanas de entrenamientos he podido ver una vez más que el trabajo y la perseverancia dan sus frutos siempre. Este año uno de mis propósitos era mejorar mi marca en diezmil, y aunque lo había intentado con bastantes ganas en el mes de mayo y junio no había sido capaz de conseguirlo. Casí por desidia decidí olvidarme de este objetivo en este año, sobre todo porque iba a centrarme en entrenamientos para comenzar mi andadura en la larga distancia del triatlón y eso seguramente iba a traer consigo la pérdida de un puntito de velocidad que resultaba necesaria para mejorar la marca. Con estas premisas comencé a entrenar la segunda quincena de agosto, con el primer objetivo muy claro,mejorar mi marca en media maratón. Después de dos meses y medio, ayer día 27 de octubre logré, sin buscarlo (al menos hasta el seismil), mi mejor marca personal en diezmil, conseguí hacer unos (para mí) más que aceptables 36:50, marcando un ritmo medio de 3:41 min/km. Lo mejor de todo no fue esto, que ya fue una grata sorpresa, lo mejor fueron las sensaciones de correr con alegría, con el sufrimiento justo que requiere ir a ese ritmo y como la sensación de disfrutar cada km. Disfrute el primer tramo de carrera, que comencé junto a mi hermano Carlos y Tinoco hasta el km 2, donde pensé que íbamos algo rápido para mí y decidí descolgarme un poco. Me agarré todo lo que pude al grupeto que venía por detrás, a pocos metros de nosotros y con ellos decidí hacer la carrera. Sin embargo, para mi sorpresa en el cincomil (más o menos) nos alcanzan tres atletas del grupo de "amigos del parque María Luisa" y viendo que llevan un puntito más y que yo me encuentro bien decido pegarme a ellos. Ya no iba a dejarlos en ningún momento. Poco a poco iba mirando el reloj y viendo que la media era muy buena y que el ritmo de carrera no decaía. En el km 8 Alberto, compañero y entrenador del CD Osset San Juan que estaba disfrutando de la prueba, se mete en carrera y me anima a seguir a tope. Viene en el grupo con nosotros hasta el km9 y una vez allí, me dice "a tope, no queda nada". En el km 8´5 me di cuenta de que había serias opciones de bajar de 37 min, y viendo el gran bocado que se iba a llevar la marca no dude ni un solo momento que lo iba a lograr. La verdad es que están siendo entrenamientos duros en distancia y ritmos, pero las satisfacciones están siendo muy grandes. Parece que ocurra lo que ocurra de aquí a final de año voy a terminar muy contento. Espero confirmar las buenas sensaciones en futuras pruebas y poder arriesgar en alguna para valorar del todo los resultados. De momento sigo con mi planificación de cara al medio de IM de primavera. Aún quedan muchos kms por hacer y muchos momentos de sacrificio, pero sin duda alguna la vuelta al triatlón y al atletismo popular se está haciendo muy amena. Felicitar a todos los compañeros del CD Osset San Juan, corren a un nivel increíble que me hace mejorar cada día.

"Nunca pienso en el futuro. Llega suficientemente temprano" (Albert Einstein)

7 de octubre de 2013

Paciencia

RAE: "Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho"
"Lo bueno toma tiempo" (John Wooden). Así ha sido. En apenas seis semanas de entrenamientos, en este periodo tan peculiar que algunos aún llamamos pretemporada, he conseguido mejorar mi marca en diezmil y en media maratón. Aunque los objetivos aún siguen algo lejos (por allá por diciembre llegarán los primeros) la satisfacción que otorga encontrar el beneficio al esfuerzo y a la paciencia por mejorar no tiene precio.
Primero fue en La Algaba, sin duda una carrera prematura en el calendario que se plantó con la obligatoriedad que representa el hecho de que todos tus compañeros de entrenamiento estén allí. Lo mismo ha ocurrido con la media maratón Jabugo-Aracena (Ruta del jamón), a la que tanto miedo le tenía y a la que tanto respeto le sigo teniendo. Una carrera de unos 22kms que transcurre completamente sobre una sinuosa línea de asfalto. Cubrir el recorrido sólamente ya es un logro. Menudas son las rampas que trasladan a los corredores hasta Galaroza y hasta Fuenteheridos, sin hablar de los tramos constantes de subida por la carretera.
    Amanecía una mañana muy agradable, el ambiente con los compañeros del CMD San Juan era inmejorable y las ganas de hacer una buena prueba me hacían tener muchos nervios, quizás más de los necesarios. Tenía claro que iba a hacer mi carrera, salir algo reservón (si es que se puede) y hacer un progresivo al final. La salida fue muy bien, todo sobre ruedas con una larga bajada que nos llevaba a la carretera de Aracena. Pocos kms habían transcurrido cuando aparece la subida a Galaroza con más de un apretón y con la inseguridad que siempre me ha dado en este tipo pruebas a flor de piel. El ritmo era bueno, algo más rápido de lo que quería o pretendía pero iba bien. Enganchado a varios atletas llegamos a Fuenteheridos, la compañía de Jose Alamo (compañero del club) hace que la subida, que es tremenda, se haga un poco más agradable. Aún así al llegar arriba no es que apareciesen los fantasmas del pasado, es que iban enganchados a mis lumbares para no perder su costumbre. La cabeza empieza fundirse en una nube de dudas que no me ayuda nada y empiezo a pensar que la larga distancia no es para mí. Veo a mi hermano Carlos, a Jose que ha tirado un poco en la bajada y algunos corredores más y no siento ni la más mínima fuerza para intentar cogerlos. Decido regular, como siempre, con lo que eso conlleva. Sin saber muy bien el por qué y el cómo en algo menos de un km las sensaciones vuelven a ser muy buenas, la espalda se ha aliviado muchísimo y la respiración se ha regularizado (con unos ejercicios de respiración profunda). Me empiezo a venir arriba y a pensar en recuperar e ir progresivamente apretando. De repente vuelvo a ver a Jose y a mi hermano y en  entre nosotros, un regajo de corredores que van a una buena marcha pero a los que claramente puedo utilizar como mini-objetivos. Uno a uno voy pasando atletas y en el km 16´5 más o menos me lanzo a intentar coger a mi hermano y a Jose. Paso a Jose y en la subida llego a la altura de mi hermano Carlos, ¡joder! ¡qué subidón! voy apretando y me encuentro muy  bien. Consigo llegar con mi hermano y un atleta más hasta la base de la última cuesta, "aprieta" dice mi cabeza. Llegamos a la entrada de Aracena, ya todo es cuesta abajo, ¡¡¡km 20´5!!! Al final unas sensaciones de victoria increíbles, casi 22kms a ritmo de 4 min/km y con una alegría que nunca había experimentando en estas carreras. Encima puesto 23 de la general (más de 400 atletas) y un lote de surtido ibérico que hemos ganado. Como colofón todos los compañeros del CMD , haciendo gala de su nivel, hacen una carrera espectacular y somos el único club que ha metido cinco atletas entre los veinticinco primeros. Sin duda alguna la mejor carrera de larga distancia que he realizado en mi vida. Ahora a seguir entrenando, porque vienen muchas cosas por el camino y las ganas son muy altas.
Sin duda la temporada se presenta apasionante, siendo consciente de que aparecerán los momentos duros y que habrá que esforzarse mucho para mejorar. Pero al mismo tiempo, siendo conocedor del camino adecuado.

17 de septiembre de 2013

Volver

Andamos de vuelta. Casi de vuelta total. Hace ya casi un mes que regresé de uno de los mejores viajes de mi vida y de un mes de absoluto gozo. Afortunadamente, después de casi tres años sin vacaciones, este verano he aprovechado para disfrutar de un par de viajes que serán inolvidables. Las rutas se han desarrollado en primer lugar por la provincia de Cádiz, recorriendo en bicicleta de montaña con la compañía de cinco amigos insustituibles cada rincón de esta hermosa región de Andalucía. Casi quinientos kms de sol, arena, playa, montaña, gente peculiar y risas, muchas risas. El segundo ha sido diferente, realizando una ruta por Inglaterra y Escocia, recorriendo casi dosmil millas de norte a sur y de este a oeste por la maravillosa isla Británica. Disfrutar de lugares como Canterbury, Bath, Stonehenge, Liverpool, Manchester, Windermere, Glasgow, Fort Augustus y el Lago Ness, Edimburgo con su maravilloso Fringe, York y la exuberante Londres. La verdad es que habría tantas anécdotas que contar que tendría que hacer varias entradas, así que como me suele ocurrir, únicamente las dejaré plasmadas en el diario del viaje que ya reposa en el estante reservado para él. La verdad es que han sido muchos los momentos mágicos, me encanto la Catedral Anglicana de Liverpool, sencillamente me pareció majestuosa en su pequeña y como no en su gran escala. Los lagos de Windermere me han causado más que una grata sorpresa y por supuesto el carácter infinito del lago Ness que se presenta con las maravillosas vistas que ofrecen las Highlands escocesas. Han sido muchos los lugares que han quedado en la retina y que espero no desaparezcan nunca. En Londres la maravillosa recepción de Tere y Pizca hizo que los últimos días del viaje fuesen si cabe, aún mejores, disfrutando de un alojamiento y una compañía que no tiene precio. Recorrer la isla británica en coche, dormir en los maravillosos camping que tienen y poder comprobar que tengo mucho que estudiar para entender bien el inglés, es sin duda un cúmulo de motivos que nos harán volver.  En estos mismos momentos ya estoy pensando cual será la próxima ruta que me llevará a disfrutar de los maravillosos lugares de este planeta.
La vuelta se ha presentado tal y como la esperaba. La idea es retomar la práctica del triatlón, y hacerlo en la modalidad de larga distancia. Llevo ya casi cuatro semanas de un periodo de cinco que he programado como pretemporada y la verdad es que los volúmenes de entreno en bicicleta y los entrenamientos de atletismo con el CMD San Juan están resultando bastante exigentes. Aún así no puedo quejarme, hago lo que quiero y lo hago porque quiero. La semana pasada participé en la primera prueba del año, la carrera nocturna de La Algaba. Aunque se trataba de un entrenamiento de calidad (el primero) todo salió perfecto. al final 9450m en 00:35:20, a una media de 3:44 min/km. Para ser la primera no está nada mal. Ahora hay que seguir, habrá más pruebas durante estos meses, algunas más importantes que otras pero sin duda, la idea es llegar a primavera a tope.
Respecto a lo demás, sólo decir que sigo a la espera. Debe de ser costoso decidir ciertas cosas, porque no es explicable esta dilatación y esta torpeza en la gestión que realizan los organismos públicos en este país.
Ya que me he retrasado tanto en volver a escribir (por los viajes) aprovecho para felicitar a Javier Gómez Noya, campeón del mundo de triatlón en 2013, nadie en los medios dice nada, será que es muy fácil conseguirlo. Esto nos queda. Mientras nos quedemos sentados en el sofa no tendremos remedio. Por mi parte de momento voy a variar un poco la estructura del blog para dar cabida a algunas ideas que me están rodando la cabeza.

Tu tiempo es limitado, así que no lo malgastes viviendo la vida de otro,… Vive tu propia vida. Todo lo demás es secundario.” (Steve Job)


21 de julio de 2013

De camino

Se me pasa el mes de Julio y ni me entero. Está corriendo más que yo, muchísimo más. Salvando la nocturna de San Juan de Aznalfarache, que además salió muy bien, un cincomil en 18:10, he corrido muy poco. El único motivo que lo justifica es preparar un viaje que comienza mañana. 
La idea nació hace meses de la mano de mi buen amigo Javier y el ansioso por disfrutar de mi colega Adri. Poco a poco, como siempre que se juntan los locos, se agregaron a esta pequeña aventura mi hermano Carlos, el siempre agotado Pepe y ese personaje que parece Indurain sin apenas entrenar apodado Estepa. Nos propusimos recorrer en cinco días la provincia de Cádiz a modo de "mini" vuelta ciclista. De esa manera, con la ayuda de todos, hemos conseguido construir un camino que nos llevará a lo largo de unos 470 kms por localidades como Sanlucar de Barrameda, El Puerto de Santa María, Chiclana, Medina, Arcos, El Bosque, El Coronil o Utrera y, hacerlo todo por los caminos de tierra que tanta historia tienen. Todo esta preparado para partir en menos de veinte horas, todo lo que pueda ocurrir lo desconocemos, aún así, estamos seguros de que las risas, las pájaras y las embarcadas estarán aseguradas. 
Especial ilusión me hace este viaje por la gente que viene, que es excepcional, y por el modelo que hemos elegido, la bicicleta. Seguramente ella fue la más nos ha unido y, en muchos momentos, separado. La bicicleta te brinda la oportunidad de observar desde un ángulo muy particular, este es el tercer camino que hago en bicicleta y no será el último. Ahora solo queda descansar y disfrutar, porque aunque parezca mentira, se puede disfrutar dando pedales durante horas y horas. A la vuelta el video y las crónicas nos mostrarán la experiencia de esta hermosa ruta.  

4 de junio de 2013

Crónica de una "petada" anunciada

Con todos mis respetos a D. Gabriel García Márquez, la carrera del pasado dos de junio en el parque María Luisa merece este apelativo. Esta era la tercera carrera a la que me enfrentaba desde que decidí que iba a intentar mejorar mi marca de diezmil y, madre mía como ha sido. Después de dos carreras muy, pero que muy cómodas esta se perfilaba como la primera prueba de fuego. El objetivo era hacer la carrera en poco más de treinta y siete minutos y ... no pudo ser. Ahora tengo montones de excusas, el ritmo inicial, la desplanificación y el descontrol en las dos últimas semanas, la falta de motivación, etc, etc, etc... Al menos puedo decir que lo intenté. 
El día comenzaba regular, las sensaciones no eran muy buenas y notaba algunas molestias desde días atrás en la zona lumbar, algo que por otro lado lleva instalado en mí desde hace unos meses. El ambiente era magnífico y por momentos me convencía de que la mañana iba a ser muy productiva, y así fue. Caliento muy poco, apenas unos siete u ocho minutos para colocarme en las primeras filas de la salida y, primera cagada, la gente que ha calentado más que yo se coloca justo delante, lo que me hace volver a salir más retrasado de lo que pretendía. Me digo -no te preocupes, ahora aprietas el primer mil y punto- y así fue, nada más sonar la bocina a tope, primer mil volando y sensaciones de ser una pluma, paso a un ritmo de 3:27 y parecía que iba genial, adelanto hasta que veo que me esto sentenciando y decido bajar un poco. Es aquí donde aparece el problema, por detrás me cogen un grupeto de unos siete que van volando y pienso que puedo ir con ello. Al menos lo intenté, repito. Voy hasta el km cuatro sin mirar ni una sola vez el reloj, en ese momento me encontraba muy bien, me da por mirar y veo que la media es de ¡3:41!, aprieta que bajas de treinta y siete (risas en mi mente). Empiezo a notar algo de calor y alguna molestia en el tobillo izquierdo, que empieza a indicar que las zapatillas están sobre-explotadas. El km cinco la paso cual liebre que escapa de un galgo, ni agua, ni reloj, ni curva, ni nada, a tope y con más ganas de llegar que otra cosa. Lo que no he percibido es que me queda la mitad de la carrera. En el km seis, a un ritmo de 3:42 decido bajar un poco, estoy excesivamente molesto y la respiración empieza a ser la de una caja rota. En el siete soy un medio cadáver, incluso pienso que no podré llegar, algunos calambre y madre mía, el ritmo va ya por 3:47 en solo dos kms... bajo radical el ritmo durante unos quinientos metros, el garmin de mi hermano lo demuestra y en el ochomil y pico me decido a dar lo poco, muy poco, que me queda. Al final 38:56 y un ritmo de 3:50. No he mejorado pero he salvado los muebles. No es poco dadas las sensaciones de cuatro kms atrás. Conclusiones varias, no cambiar mi estrategia más, lo ideal es ir de menos a más, y no al contrario. La siguiente es que puedo hacerlo a 3:40, sólo hay que planificarlo y mentalizarme mejor. La tercera, a pesar de la petada mundial muy contento, porque lo intente después de mucho tiempo y porque me sirve para mantenerme motivado. Ahora descansaré una semanita de correr, me dedicaré a la btt y después... más, mucho más.

30 de abril de 2013

Ad nauseam

Seguimos corriendo. Los días pasan y la barba crece, o al menos así me lo parece a mí y al espejo del baño. La vida lleva unos meses un tanto compleja, lo suficiente como para no dejarme pensar con claridad. Sin embargo, sigo entero y eso es lo que me importa. Ahora consumo el tiempo en colmar a mis sentidos, a pesar de que el tiempo lleva meses parado. A este paso no cumpliré más años.
Entre todos los nubarrones que empapan mis neuronas sigo saciando mis ganas de correr. El pasado veintiocho de abril llegaba el primer objetivo medio serio (a nivel popular) en lo que a carreras populares se refiere. Se celebraba la primera carrera del circuito IMD de Sevilla. Un circuito de cinco carreras de diez kms que cubre prácticamente la superficie completa del término municipal. Nunca he participado en todas y, en situación de standby, he decidido que ese será el objetivo de este año. Llevaba unas tres semanas y media de entrenamiento acumulados desde la carrera popular de San Juan, y aunque no tenía unas sensaciones geniales sabía que me encontraba bien. Quería hacer menos de cuarenta minutos. Ese sería el primer objetivo. Después de los entrenos realizados uno siempre tiene dudas. Decidí de antemano salir conservador, mucho tiempo sin correr un diezmil y no quería petar en el primero. Me pegue al globo de los cuarenta minutos y no me separé de él hasta el km 4, en ese punto el Garmin marcaba 4:00 min/km y para mí las sensaciones eran más que buenas, tenía la sensación de ir a trote, así que apreté un poquitín para ir por debajo de cuatro en el km 5. En ese punto más o menos me aparece la compañía, tan agradable en estos de casos, de un buen colega, ya no nos separaríamos más. La verdad es que jamás he tenido tan buenas sensaciones corriendo, si tengo que poner un pero me remito a mi espalda, que aún sigue dando algún dolor y que en determinados momentos suelta algún calambrazo un poco raro, por lo demás, genial. Mi idea era llegar al sietemil a un ritmo de 3:55 y allí apretar un poquito para estar lo más cerca posible de 39 minutos. Así fue. En el sietemil pasé con un ritmo de 3:55 clavado y poco a poco fui apretando hasta llegar al km 9 a 3:52, eso sí, del ocho al nueve apreté más de lo necesario y el último km pudo ser una gozada. Al final 39:04 y unas sensaciones geniales. Disfruté muchísimo, conseguí el primer objetivo y me quedó la duda de apretar más, sinceramente creo que hubiera podido, pero bueno, cosas de la cabeza que te hacen ser reservón. Dentro de tres semanas tengo la próxima, allí estará la compañía de mi hermano Carlos, que tan bien corre y tan alto pone el listón, pero estoy seguro que viendo mis mejorar corriendo estará algo asustado. Cada vez me aproximo más a sus marcas. La idea es mejorar corriendo, transferir tiempos y ritmos del dosmil y del milqui a distancias mayores y además hacerlo disfrutando. Parece que voy por buen camino.
Como curiosidad, la carrera acabó en la pista de San Pablo, allí corrí el milqui de la oposición, allí sufrí mucho a las 16:30 de hace casi un año, aún sigo a la espera, en standby. Esperemos que quede poco. Mientras tanto seguiré compartiendo el tiempo con esas personas que lo merecen, con mis libros y mis pensamientos y seguiré aplicando el dicho de Chema Martínez  "No lo pienses, corre."


19 de marzo de 2013

Corriendo

Hace algunos años detestaba correr, era la disciplina que más me hacía sufrir y en la que menos mejoras encontraba. Machacaba y machacaba sin mucho sentido hasta llegar al extremo de estar días sin correr por la desidia generada. Al final terminé por resignarme, pensé que mis tiempos eran otros y que tendría que moverme siempre en una franja que limitaría mis mejoras de cara a la larga distancia en triatlon. 
Sin embargo, en estos años de dura oposicion y horas de biblioteca he tenido que lidiar con horas y horas de carrera. De la mano de un estupendo y exigente entrenador he podido ir poco a poco mejorando y llegar al punto de disfrutar con la carrera a pie, disciplina que ahora no solo me gusta, sino que me motiva para seguir mejorando cada día. Quizás tuve la suerte de compartir entrenamientos con personas muy capacitadas, y el simple hecho de seguir su estela día tras día me hizo llegar a estas mejoras.
El pasado domingo confirmé mis sensaciones. Me dispuse a participar en la carrera popular de San Juan de Aznalfarache y después de semanas dando vueltas a una preparación que no era la adecuada llegué a la carrera con más dudas que nunca. Por un lado mi hermano Carlos quería que fuesemos juntos, algo que no podía asegurar y por otro, unas molestias en la zona lumbar me generaban de nuevo esas preguntas del pasado. Al final, me propuse hacerla tranquilo, disfrutar de la prueba y llevar un ritmo que me permitiese hablar durante todo el trayecto... eso solo era el guión, la pelicula sería otra. Llegué a la carrera sin reloj, el garmin que utilizo estaba sin batería y eso hizo que de antemano yo no controlase mi ritmo, fue mi hermano el que me iba a guiar. Salimos rápido, algo más de lo que quería y algo menos de lo que debería, pero no quise preguntar. Veía como a un ritmo más que decente íbamos adelantando gente y pasando kms. En la barriada de Guadalajara, previa a la subida a la del Monumento pregunté que ritmo de carrera iba, para mi sorpresa llevamos la mitad de la carrera a ¡3:55 min/km! No me esperaba que estuvise para correr así. La subida al monumento se hizo dura, pero después de recuperar un poco en la vuelta al perímetro de la barriada afronté el último tramo de la carrera con ganas de más, el objetivo previo de la prueba (disfrutar) estaba logrado. El último tramo fue un gozo total, mucha gente animando, mi hermano al lado y la sensación de estar pasándolo muy  bien con algo que se había plantado como un obstáculo enorme. 
Cada día que termino de hacer un entreno o una carrera pienso más y mejor sobre los beneficios del deporte. Desde este blog que ha estado algo abandonado felicito al Club Atletismo San Juan y al Ayuntamiento por la extraordinaria carrera que organizan año tras año.Al mismo tiempo a mis amigos y compañeros los Camaleones, que siguen llenando las carreras de ese color verde tan agradable. 
Siguamos disfrutando con el deporte.

Destierros

Destierros
Esperaremos la posibilidad

En honor a un gran hombre

En honor a un gran hombre
Erase una vez un largo