19 de enero de 2014

Probando el trail y los cross

Siempre me pasa lo mismo con las entradas, las voy dejando y al final las crónicas llegan juntas y demasiado tarde. El mes de diciembre terminó como debía, con una media maratón por la sierra de Cádiz. Disfrutando de las maravillosas vistas que ofrece Zahara de la Sierra y la excesiva dureza con la te reciben las cuestas de este maravilloso lugar. Hace ya unos meses que decidí participar en el I Trail de las Palomas, siempre que fuese en plan entrenamiento y sin arriesgar ni la salud ni la forma. La semana de entrenamientos fue intensa y eso me hacía dudar incluso del disfrute que pudiese encontrar. Hacía un día de perros con lluvia, viento y la sensación de sufrimiento puro. Sobre las 10:00 ya estamos en la línea de salida. La compañía de los amigos hace mucho más amenos estos "viajes locura" que nos pegamos. Comienza la prueba y como bien había decidido voy regulando a tope. La primera parte son ocho kms de intensa subida por asfalto al puerto de las Palomas. La disfruto mucho, por las vistas, por la compañía y seguramente por los numerosos recuerdos. Vamos juntos David Leiva, Oscar Mendoza, mi hermano Carlos, un Ciervo y yo. Cogemos el camino que sale a mano izquierda y que promete aventura. Barro, mucho barro, piedras, y curvas pronunciadas hacen del descenso toda una odisea. Sin hablar de los "cabras" que quieren correr todo lo que no han podido correr para arriba. Empiezo un poco pasado y en pocos metros me doy cuenta de que no me la puedo jugar. Bajo el ritmoy ya está. He venido disfrutar. Vamos bajando con comodidad y mucho, mucho disfrute. Al final un tramo cómodo para correr y de nuevo un tramo de subidas del diablo. Hay que andar, ¡esto es increíble! LLegamos al final del tramo de subida en el km 17 aproximadamente, y veo que voy muy bien. No estaba en los planes pero decido hacer un progresivo los últimos kms. Paso a mucha gente, que evidentemente no ha dosificado nada. Me encuentro genial de piernas y ni las cuestas de entrada a Zahara me hacen bajar el ritmo. Un alegrón de prueba y de día, por la compañía y por pasarlo tan bien. La única pega fue la lesión de mi buen amigo David Leiva, lo ha mirado un tuerto, que le vamos a hacer. La conclusión es clara, el año que viene repito.
Se pasan las fiestas (entre cenas y excesos) y me planto el día 11 de Enero en el cross de Villamanrique. Llevo más de tres años sin hacer un cross y encima fue Itálica y sufrí como un perro. Este debe ser diferente. Voy más en forma (o eso creo) y encima es un entrenamiento. El sitio es espectacular y la distancia es un 9000 corto. No debe aparecer ningún problema. Caliento poco como siempre y ya estamos en la salida. Cuatro vueltas y media que se hacen más que divertidas. Troncos, barro, piedras, arena... es como un juego de niños pero más rápido. El ritmo es bueno, y encima voy muy cómodo. Ni sufro ni jadeo. Al final termino la prueba con un ritmo de 3:49 y más que contento. Me ha encantado, así que el año que viene haré alguno más. Parece que al final esto de correr me va a gustar y todo (no lo creo).
Ahora terminando la primera fase de los entrenamientos de este año, muy contento y con muchos objetivos complidos. Deseando que lleguen los próximos objetivos, los primeros triatlones de esta temporada. Ya he vuelto con mis compañeros del CT Camaleón y vuelvo a estar federado. Me he inscrito al Titán y tengo en mente más de doce pruebas de tri. Luego puede que no salgan todas, pero la mentalidad es tan importante que lo que espero es no petar antes de tiempo. De momento a disfrutar y a pensar en la media de La Cartuja, que es en apenas siete días. A seguir disfrutando.


26 de diciembre de 2013

Zancadas

   Llevaba tiempo queriendo escribir las crónicas de las últimas dos pruebas, pero he tenido más tarea de la que esperaba y no he podido, así que aquí van las dos juntitas.
   El primer objetivo del año estaba ya muy cerca, y la media maratón de Camas se presentaba como un test para coger confianza y afianzar ritmos que poco a poco parecen ser los míos. El día amaneció muy frío, seguramente los nervios fomentaron esta característica del día. Mis sensaciones no eran las mejores, pues aunque los entrenamientos estaban siendo muy buenos el descanso estaba faltando de forma casi continua. Calentamos poco, como de costumbre y, casi sin darnos cuenta, ya estabamos en la línea salida. Los primeros kms fueron muy rápidos, se formaron varios grupos y era fácil intuir que no sería bueno despegarse porque quedarse solo con ese aire no hubiera sido lo mejor. Entré rápido en calor y hasta el km 8 fui muy cómodo. Llegamos a la zona del río donde empiecé a sentir un poco de frío y la respiración algo forzada, pero voy con la cabeza bien entrenada y mentalizado para sufrir lo que haga falta. Pasan los kms y la sensaciones son una montaña rusa, bien, regular, mal... bien, regular, mal... así hasta el km 14 que me estanco en el bien. Me veo con capacidad para afrontar el salto a una marca jamás imaginada por mí, la hora veinte. Los kms pasan y no me veo mal, pero en torno al km 18 las piernas flaquean un poco y decido levantar el pie, se trataba de un test para el objetivo real, que serán Los Palacios dos semanas después. Al final si que lo doy todo, no se puede decir otra cosa, hago mi mejor marca en media maratón 1:21:28, a un ritmo más que aceptable y entrando entre los treinta primeros, lo que me da mucha motivación para seguir entrenando y confiando en poder conseguir el primer objetivo del año.
   La semanas siguientes pasan con entrenamientos algo más largos y encima con muy poco descanso, lo que me hace sufrir más de la cuenta algunos días de series.
Además se suma que tengo que estar diez días con antibióticos e ibuprofeno por una infección. Aún así quiero ir a Los Palacios a tope, a intentar mejorar la marca y sobre todo a cumplir una apuesta que hice hace tiempo.
   El fin de semana de la prueba lo paso tranquilo, intento descansar y comer bien. Las sensaciones son buenas, parece que he recuperado y que los medicamentos no han generado reacciones raras que puedan servir de excusa al coco.El día es estupendo, buena temperatura, poco viento, sol radiante y muy buena compañia. Los primeros cinco kms voy bien, aunque algo forzado, me meto en un buen grupo con mi hermano Carlos y Alberto (el mister). Sin embargo las piernas no entran en calor y las noto muy pesadas. Las pulsaciones parecen ir algo más altas de lo normal. Sigo y sigo en el grupo haciendo un gran esfuerzo para el km que vamos. En el ocho prácticamente he decidido que voy a bajar un poco el ritmo, pero no es hasta el diezmil cuando lo hago de verdad. Pienso que si no lo bajo no llego a meta. Me mantengo junto con varios corredores viendo a mi hermano y al mister de lejos. Voy sufriendo con las sensaciones y con el reloj. Intento apretar en varios tramos pero las patas no van. Ni siquiera la respiración parece ir al límite, puedo hablar y respirar profundo, pero no puedo apretar. Será cansancio, pienso. Hasta el km 17 que entramos en el pueblo voy con más pena que gloria, intentando no descolgarme en exceso. Hoy toca sufrir. No quiero ni oir hablar de petada, sólo quiero correr y es en lo único que pienso. A la entrada del pueblo con tanta gente me vengo un poco arriba, vuelvo a coger un buen ritmo durante unos pobres quinientos metros. Definitivamente no tengo cuerda para mucho más. Así que nada, a apretar el culo y a disfrutar lo que se pueda, ya estoy seguro de que voy a cumplir mi apuesta y salvo desmayo de última hora voy a entrar bastante por debajo del objetivo marcado. La última recta es casi infinita, ni siquiera me doy cuenta de que paso el arco de meta y aún menos veo mi marca en el reloj. El Garmin lo paro en 1:22:34, así que para mí esa será mi marca. Creo que es muy buen tiempo y estoy muy contento por varios motivos, pero creo que las condiciones del día y los entranamientos me hacen estar mejor, que puedo mejorar el tiempo de Camas y que mi marca en media maratón esta aún por mejorar. También pienso que tengo que afianzar mejor los ritmos de los últimos meses, que no es lo mismo un diezmil que una media y que llevo pocos meses disfrutando de las carreras y pasándolo bien con estos tiempos. En definitiva, que en Enero volveré a la carga a por una mejora de la marca, ya veré si será Ayamonte, la Cartuja o las dos. Aplazaré un poco la preparación para triatlón de forma específica, que será el verdadero objetivo de 2014, volver al tri y disfrutar con la larga distancia. De momento sigo con las ganas intactas, que al final de todo es lo que cuenta. Ahora en pocos días volveré a un lugar maravilloso, Zahara de la Sierra, intentaré disfrutar al máximo de un entreno de calidad en el I Trail Las Palomas, 21 kms para gozar con aquel entorno tan maravilloso. Esa será la próxima entrada.
   Felicitar a todos los compañeros del CD Osset San Juan, por las buenas pruebas que han realizado. En especial a mi hermano, que poco a poco se está poniendo a un nivel desfasante, eso sí, lo tengo muy cerca y eso, me hace sentirme bien.

25 de noviembre de 2013

¿Preparado?

Aunque con mucho retraso desde el día de la prueba voy a contaros la crónica de la última carrera que hice. Estando a las puertas de la siguiente, el próximo día 1 de diciembre en Camas.
El día 10 de noviembre me enfrente a la que quizás sea una de las carreras que más me gusta. No creo que sea por su ambiente, supongo que al ser tan próxima a casa y al pasar por sitios tan conocidos será eso lo que la haga tan especial. Se trata de la carrera de fondo del Aljarafe, que con un recorrido de 15kms recorre los pueblos de Gines, Valencia, Castilleja del Guzmán y Castilleja de la Cuesta. El perfil es exigente, tiene unas subidas largas y pronunciadas que asustan al más valiente y la abandonada carrera por la que discurre, únicamente visitada por el frío y el viento, no la hacen una prueba para ir a sacar una marca. Sin embargo este año estoy de suerte, los entrenamientos van bien y las pruebas no están precisamente mal. Tomé la salida con más dudas de la cuenta, pensaba que tanto mi hermano Carlos como Tinoco (compañero del CDA Osset San Juan) estaban un puntito por encima (y lo sigo pensando). La idea era salir reservón y al final hacerla progresiva, estrategia que tan buenos resultados me está dando. El calentamiento fue breve y eso pasó factura en los primeros kms, las piernas iban rígidas y la musculatura parecía que no funcionaba bien. Muchos fantasmas. En la primera cuesta mantenemos el ritmo y rompo a sudar, las sensaciones comienzan a cambiar. Cojo un ritmo cómodo a la estela de mi hermano y de Tinoco y me empiezo a mentalizar para intentar ir con ellos. En el km 8 me encuentro genial, nunca me ha pasado esto, pero es así. Incluso una alegría interior me hace pensar que ese es mi ritmo (esperemos que sea así). Vamos rodando a 3:45 min/km y estoy disfrutando como un enano, quien lo diría. Seguimos en un grupo de unos trece hasta el km once y medio más o menos. Tinoco compañero del cambia de ritmo bruscamente y mi hermano salta con él, al principio pienso que no es mi pelea pero en cuestión de segundo me lanzo a por ellos. En el doce vamos los tres juntos, estamos entrando en Gines, nadie nos sigue por detrás (aunque al final apareció uno) y ya hacemos un progresivo hasta la meta con una última cuesta que pasa mucha factura. Entramos los tres juntos, con una sonrisa y con la satisfacción de la prueba terminada y muy bien de sensaciones. 
En conclusión prueba perfecta, 15.000m en 58:25 a 3:44 min/km, el 29 de la general. La verdad es que estoy muy satisfecho de este resultado. Ya queda menos para el objetivo de final de año, poco a poco voy cogiendo confianza y disfrutando con esto de correr. 
Gracias a mi hermano Carlos y al compañero Antonio Tinoco por dejarme ir "a rueda" sin poner ninguna pega, ellos saben que para mí fue un gran logro. Ahora espero poder ayudarlos yo. 


30 de octubre de 2013

Temprano

Hace casi un mes estaba contando la gran satisfacción que recibí al ver el tiempo de la media maratón que realicé en Jabugo. Después de estas semanas de entrenamientos he podido ver una vez más que el trabajo y la perseverancia dan sus frutos siempre. Este año uno de mis propósitos era mejorar mi marca en diezmil, y aunque lo había intentado con bastantes ganas en el mes de mayo y junio no había sido capaz de conseguirlo. Casí por desidia decidí olvidarme de este objetivo en este año, sobre todo porque iba a centrarme en entrenamientos para comenzar mi andadura en la larga distancia del triatlón y eso seguramente iba a traer consigo la pérdida de un puntito de velocidad que resultaba necesaria para mejorar la marca. Con estas premisas comencé a entrenar la segunda quincena de agosto, con el primer objetivo muy claro,mejorar mi marca en media maratón. Después de dos meses y medio, ayer día 27 de octubre logré, sin buscarlo (al menos hasta el seismil), mi mejor marca personal en diezmil, conseguí hacer unos (para mí) más que aceptables 36:50, marcando un ritmo medio de 3:41 min/km. Lo mejor de todo no fue esto, que ya fue una grata sorpresa, lo mejor fueron las sensaciones de correr con alegría, con el sufrimiento justo que requiere ir a ese ritmo y como la sensación de disfrutar cada km. Disfrute el primer tramo de carrera, que comencé junto a mi hermano Carlos y Tinoco hasta el km 2, donde pensé que íbamos algo rápido para mí y decidí descolgarme un poco. Me agarré todo lo que pude al grupeto que venía por detrás, a pocos metros de nosotros y con ellos decidí hacer la carrera. Sin embargo, para mi sorpresa en el cincomil (más o menos) nos alcanzan tres atletas del grupo de "amigos del parque María Luisa" y viendo que llevan un puntito más y que yo me encuentro bien decido pegarme a ellos. Ya no iba a dejarlos en ningún momento. Poco a poco iba mirando el reloj y viendo que la media era muy buena y que el ritmo de carrera no decaía. En el km 8 Alberto, compañero y entrenador del CD Osset San Juan que estaba disfrutando de la prueba, se mete en carrera y me anima a seguir a tope. Viene en el grupo con nosotros hasta el km9 y una vez allí, me dice "a tope, no queda nada". En el km 8´5 me di cuenta de que había serias opciones de bajar de 37 min, y viendo el gran bocado que se iba a llevar la marca no dude ni un solo momento que lo iba a lograr. La verdad es que están siendo entrenamientos duros en distancia y ritmos, pero las satisfacciones están siendo muy grandes. Parece que ocurra lo que ocurra de aquí a final de año voy a terminar muy contento. Espero confirmar las buenas sensaciones en futuras pruebas y poder arriesgar en alguna para valorar del todo los resultados. De momento sigo con mi planificación de cara al medio de IM de primavera. Aún quedan muchos kms por hacer y muchos momentos de sacrificio, pero sin duda alguna la vuelta al triatlón y al atletismo popular se está haciendo muy amena. Felicitar a todos los compañeros del CD Osset San Juan, corren a un nivel increíble que me hace mejorar cada día.

"Nunca pienso en el futuro. Llega suficientemente temprano" (Albert Einstein)

7 de octubre de 2013

Paciencia

RAE: "Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho"
"Lo bueno toma tiempo" (John Wooden). Así ha sido. En apenas seis semanas de entrenamientos, en este periodo tan peculiar que algunos aún llamamos pretemporada, he conseguido mejorar mi marca en diezmil y en media maratón. Aunque los objetivos aún siguen algo lejos (por allá por diciembre llegarán los primeros) la satisfacción que otorga encontrar el beneficio al esfuerzo y a la paciencia por mejorar no tiene precio.
Primero fue en La Algaba, sin duda una carrera prematura en el calendario que se plantó con la obligatoriedad que representa el hecho de que todos tus compañeros de entrenamiento estén allí. Lo mismo ha ocurrido con la media maratón Jabugo-Aracena (Ruta del jamón), a la que tanto miedo le tenía y a la que tanto respeto le sigo teniendo. Una carrera de unos 22kms que transcurre completamente sobre una sinuosa línea de asfalto. Cubrir el recorrido sólamente ya es un logro. Menudas son las rampas que trasladan a los corredores hasta Galaroza y hasta Fuenteheridos, sin hablar de los tramos constantes de subida por la carretera.
    Amanecía una mañana muy agradable, el ambiente con los compañeros del CMD San Juan era inmejorable y las ganas de hacer una buena prueba me hacían tener muchos nervios, quizás más de los necesarios. Tenía claro que iba a hacer mi carrera, salir algo reservón (si es que se puede) y hacer un progresivo al final. La salida fue muy bien, todo sobre ruedas con una larga bajada que nos llevaba a la carretera de Aracena. Pocos kms habían transcurrido cuando aparece la subida a Galaroza con más de un apretón y con la inseguridad que siempre me ha dado en este tipo pruebas a flor de piel. El ritmo era bueno, algo más rápido de lo que quería o pretendía pero iba bien. Enganchado a varios atletas llegamos a Fuenteheridos, la compañía de Jose Alamo (compañero del club) hace que la subida, que es tremenda, se haga un poco más agradable. Aún así al llegar arriba no es que apareciesen los fantasmas del pasado, es que iban enganchados a mis lumbares para no perder su costumbre. La cabeza empieza fundirse en una nube de dudas que no me ayuda nada y empiezo a pensar que la larga distancia no es para mí. Veo a mi hermano Carlos, a Jose que ha tirado un poco en la bajada y algunos corredores más y no siento ni la más mínima fuerza para intentar cogerlos. Decido regular, como siempre, con lo que eso conlleva. Sin saber muy bien el por qué y el cómo en algo menos de un km las sensaciones vuelven a ser muy buenas, la espalda se ha aliviado muchísimo y la respiración se ha regularizado (con unos ejercicios de respiración profunda). Me empiezo a venir arriba y a pensar en recuperar e ir progresivamente apretando. De repente vuelvo a ver a Jose y a mi hermano y en  entre nosotros, un regajo de corredores que van a una buena marcha pero a los que claramente puedo utilizar como mini-objetivos. Uno a uno voy pasando atletas y en el km 16´5 más o menos me lanzo a intentar coger a mi hermano y a Jose. Paso a Jose y en la subida llego a la altura de mi hermano Carlos, ¡joder! ¡qué subidón! voy apretando y me encuentro muy  bien. Consigo llegar con mi hermano y un atleta más hasta la base de la última cuesta, "aprieta" dice mi cabeza. Llegamos a la entrada de Aracena, ya todo es cuesta abajo, ¡¡¡km 20´5!!! Al final unas sensaciones de victoria increíbles, casi 22kms a ritmo de 4 min/km y con una alegría que nunca había experimentando en estas carreras. Encima puesto 23 de la general (más de 400 atletas) y un lote de surtido ibérico que hemos ganado. Como colofón todos los compañeros del CMD , haciendo gala de su nivel, hacen una carrera espectacular y somos el único club que ha metido cinco atletas entre los veinticinco primeros. Sin duda alguna la mejor carrera de larga distancia que he realizado en mi vida. Ahora a seguir entrenando, porque vienen muchas cosas por el camino y las ganas son muy altas.
Sin duda la temporada se presenta apasionante, siendo consciente de que aparecerán los momentos duros y que habrá que esforzarse mucho para mejorar. Pero al mismo tiempo, siendo conocedor del camino adecuado.

17 de septiembre de 2013

Volver

Andamos de vuelta. Casi de vuelta total. Hace ya casi un mes que regresé de uno de los mejores viajes de mi vida y de un mes de absoluto gozo. Afortunadamente, después de casi tres años sin vacaciones, este verano he aprovechado para disfrutar de un par de viajes que serán inolvidables. Las rutas se han desarrollado en primer lugar por la provincia de Cádiz, recorriendo en bicicleta de montaña con la compañía de cinco amigos insustituibles cada rincón de esta hermosa región de Andalucía. Casi quinientos kms de sol, arena, playa, montaña, gente peculiar y risas, muchas risas. El segundo ha sido diferente, realizando una ruta por Inglaterra y Escocia, recorriendo casi dosmil millas de norte a sur y de este a oeste por la maravillosa isla Británica. Disfrutar de lugares como Canterbury, Bath, Stonehenge, Liverpool, Manchester, Windermere, Glasgow, Fort Augustus y el Lago Ness, Edimburgo con su maravilloso Fringe, York y la exuberante Londres. La verdad es que habría tantas anécdotas que contar que tendría que hacer varias entradas, así que como me suele ocurrir, únicamente las dejaré plasmadas en el diario del viaje que ya reposa en el estante reservado para él. La verdad es que han sido muchos los momentos mágicos, me encanto la Catedral Anglicana de Liverpool, sencillamente me pareció majestuosa en su pequeña y como no en su gran escala. Los lagos de Windermere me han causado más que una grata sorpresa y por supuesto el carácter infinito del lago Ness que se presenta con las maravillosas vistas que ofrecen las Highlands escocesas. Han sido muchos los lugares que han quedado en la retina y que espero no desaparezcan nunca. En Londres la maravillosa recepción de Tere y Pizca hizo que los últimos días del viaje fuesen si cabe, aún mejores, disfrutando de un alojamiento y una compañía que no tiene precio. Recorrer la isla británica en coche, dormir en los maravillosos camping que tienen y poder comprobar que tengo mucho que estudiar para entender bien el inglés, es sin duda un cúmulo de motivos que nos harán volver.  En estos mismos momentos ya estoy pensando cual será la próxima ruta que me llevará a disfrutar de los maravillosos lugares de este planeta.
La vuelta se ha presentado tal y como la esperaba. La idea es retomar la práctica del triatlón, y hacerlo en la modalidad de larga distancia. Llevo ya casi cuatro semanas de un periodo de cinco que he programado como pretemporada y la verdad es que los volúmenes de entreno en bicicleta y los entrenamientos de atletismo con el CMD San Juan están resultando bastante exigentes. Aún así no puedo quejarme, hago lo que quiero y lo hago porque quiero. La semana pasada participé en la primera prueba del año, la carrera nocturna de La Algaba. Aunque se trataba de un entrenamiento de calidad (el primero) todo salió perfecto. al final 9450m en 00:35:20, a una media de 3:44 min/km. Para ser la primera no está nada mal. Ahora hay que seguir, habrá más pruebas durante estos meses, algunas más importantes que otras pero sin duda, la idea es llegar a primavera a tope.
Respecto a lo demás, sólo decir que sigo a la espera. Debe de ser costoso decidir ciertas cosas, porque no es explicable esta dilatación y esta torpeza en la gestión que realizan los organismos públicos en este país.
Ya que me he retrasado tanto en volver a escribir (por los viajes) aprovecho para felicitar a Javier Gómez Noya, campeón del mundo de triatlón en 2013, nadie en los medios dice nada, será que es muy fácil conseguirlo. Esto nos queda. Mientras nos quedemos sentados en el sofa no tendremos remedio. Por mi parte de momento voy a variar un poco la estructura del blog para dar cabida a algunas ideas que me están rodando la cabeza.

Tu tiempo es limitado, así que no lo malgastes viviendo la vida de otro,… Vive tu propia vida. Todo lo demás es secundario.” (Steve Job)


21 de julio de 2013

De camino

Se me pasa el mes de Julio y ni me entero. Está corriendo más que yo, muchísimo más. Salvando la nocturna de San Juan de Aznalfarache, que además salió muy bien, un cincomil en 18:10, he corrido muy poco. El único motivo que lo justifica es preparar un viaje que comienza mañana. 
La idea nació hace meses de la mano de mi buen amigo Javier y el ansioso por disfrutar de mi colega Adri. Poco a poco, como siempre que se juntan los locos, se agregaron a esta pequeña aventura mi hermano Carlos, el siempre agotado Pepe y ese personaje que parece Indurain sin apenas entrenar apodado Estepa. Nos propusimos recorrer en cinco días la provincia de Cádiz a modo de "mini" vuelta ciclista. De esa manera, con la ayuda de todos, hemos conseguido construir un camino que nos llevará a lo largo de unos 470 kms por localidades como Sanlucar de Barrameda, El Puerto de Santa María, Chiclana, Medina, Arcos, El Bosque, El Coronil o Utrera y, hacerlo todo por los caminos de tierra que tanta historia tienen. Todo esta preparado para partir en menos de veinte horas, todo lo que pueda ocurrir lo desconocemos, aún así, estamos seguros de que las risas, las pájaras y las embarcadas estarán aseguradas. 
Especial ilusión me hace este viaje por la gente que viene, que es excepcional, y por el modelo que hemos elegido, la bicicleta. Seguramente ella fue la más nos ha unido y, en muchos momentos, separado. La bicicleta te brinda la oportunidad de observar desde un ángulo muy particular, este es el tercer camino que hago en bicicleta y no será el último. Ahora solo queda descansar y disfrutar, porque aunque parezca mentira, se puede disfrutar dando pedales durante horas y horas. A la vuelta el video y las crónicas nos mostrarán la experiencia de esta hermosa ruta.  

Destierros

Destierros
Esperaremos la posibilidad

En honor a un gran hombre

En honor a un gran hombre
Erase una vez un largo