Bueno, se acabo lo que se daba, al menos en esta temporada (o eso creo). Ahora y antes de hacer un balance del año, toca hablar de lo que pudo ser y no fue.
Por el mes de enero ya tenía decidido que el objetivo del año sería el Titán X, un triatlón que me encanta en muchos aspectos y que había sido objeto de promesa en mis años de opositor. Prometí que volvería y así quería que fuese. Todo, prácticamente todo el año estaba enfocado a este día. Después de meses de entrenamientos largos y exigentes, estaba deseoso de escuchar la bocina que diera la salida. Sólo quería competir conmigo y con el lugar. Me sentía más que preparado, quizás la mejor forma física que me haya conocido. Todo debía salir bien. Sin embargo, hay cosas que uno no puede controlar, y las condiciones meteorológicas son una de ellas. A las 5:30 am del sábado 27 de Septiembre me desvelo escuchando el diluvio que está cayendo. Pienso que es pasajero, que parará y que en hora y media me despertaré y estará el día perfecto para comenzar a sufrir y disfrutar de la prueba. No fue así. No paro ni un solo instante. Desde que salí del apartamento a las 7:00 sabía que algo iba a cambiar ese día, y eso, sinceramente, no me gustaba nada. Mi cabeza no estaba pensando en dar pedales, o brazadas o zancandas, estaba pensando en qué iba a ocurrir. Al final lo que ya es sabido por muchos. Se suspende el segmento ciclista, la parte que ha supuesto un 65-70% del volumen de entrenamiento y quizás la parte más bonita del Titán se ha esfumado. En ese momento dejo de pensar en competición, en triatlón y seguramente mi cabeza daba por finalizada la temporada. A pesar de ello cambian el tipo de prueba, y bueno, aunque no es ni lo que se ha entrenado ni lo que quiero hacer, me animo a participar. Serán 4 kms nadando y 37 kms de carrera a pie, con subida al puerto de Las Palomas.
La salida es a las 10:00. He desayunado a las 6.00 y he estado mojado por la lluvia y de pie desde las 7:00. sin comer ni beber nada. No pensaba que fuese a hacer una prueba, pensaba que mi objetivo había desaparecido. Empezamos a nadar, para mí, el agua estaba fría, aunque en pocos metros se nada cómodo. Voy acoplado toda la primera vuelta (2000 m) a un grupo de cinco o seis nadadores. El ritmo es muy cómodo y como las boyas no se ven, prefiero quedarme resguardado. Empieza la segunda vuelta, me despisto unos metros y no llevo a nadie alrededor, pero yo veo la boya frente a mí y decido seguir con mi trayectoria. Todo el rato nadando solo. Llegando a la boya me freno un poco y en ese momento un triatleta me pasa por encima, así es, un pantano entero para 220 tíos y en el punto de 2800 (aprox) me tiene que pasar por encima, mucha tela. Me sigo orientando sólo y voy haciendo metros a un ritmo alegre pero cómodo. Muchas olas de vuelta para la salida y tragando un poquito de agua para no perder costumbre. En 1:16:59 estoy fuera del agua. Los dedos de los pies helados y poco más. Transición lenta, calcetines, medias de compresión, cordones en las zapatillas,... se me olvidan un gel que tenía tipo barrita para tomarlo al salir y mi bote de powerade para hidratarme un poco. De puta madre. En principio me preocupa poco, empezamos los 15 kms de subida (sólo subida) al puerto de Las Palomas. Voy corriendo bien, me molestan los dedos de los pies que parecen estar entrando en calor. Hago una subida buena, pocos avituallamientos (para mi gusto) y mal pensados, porque con un vaso de cartón es imposible correr y si te parar a beber como se debería pierdes el ritmo por completo. A esto sumarle que los avituallamientos móviles no llevan nada, hasta tres paré en carrera a voces y ninguno llevaba nada. Es igual, pasando del tema pienso. Llego arriba bastante entero, me tomo un gel y hago el cono para volver. Empiezo a bajar y en cuestión de un par de kms noto que los gemelos están sufriendo. Pienso que es por el cambio de zancada y que ahora se acostumbraran. Nada de nada. A los cuatro kms de empezar a bajar se monta el gemelo izquierdo. Si estaba desenchufado, en ese momento puedo decir que me apago. Sigo bajando como puedo, sin apenar poder estirar la zancada y disfrutando más bien poco. Ahora sí, me paro en cada avituallamiento porque creo que estoy deshidratado y además intento comer. El estomago está como un globo, como pero no me sirve para nada. Se acabó, a terminar como se pueda y ya está. Al final, se hacen los 37 kms corriendo, con mucho dolor sobre todo en la pierna izquierda, del gemelo ha pasado al femoral, al glúteo y al lumbar. Encima lloviendo y con frío y con muy poco fuerza mentar para exprimirme como se merecía. Llego a meta en 4hora 30 min con la sensación de no haber hecho mi prueba. Así es. De todas maneras hay que pensar que algo es algo, y que al menos pudimos nadar y correr. Todo fue muy extraño. Incluso hoy sigo dándole vueltas al coco, pensando que hacer, si no parar y apuntarme a Mazagón o dejarlo pasar y pensar en la próxima temporada. De momento esta semana voy a descansar y aclarar la mente un poco.
Me gustaría acabar con lo mejor que he podido sacar de esto, además del volumen de entrenos (que para algo servirá). No es otra cosa que el apoyo de mucha gente, de Miriam, que se ha comportado todos estos meses aguantando días de mucho cansancio y mucha planificación y encima me sigue animando a disfrutar con lo que más me gusta. A mi hermano Carlos, por ir detrás mía y ser el más legal en toda la prueba, no me ayudo a nada,jejejjee, gracias porque si no llegar a venir no habría motivación ni para nadar. A mi madre, mi hermanos Manolo y Javi que estuvieron todo el rato pendientes y a todos los colegas (Ciervos, Jaco, Iván, Lucia, Paco, Pilis, Hugo, Guille, Julio, Oscar, Furest, Migue, Sandra, Ro, Mari, David Jurado, Alamo, Parejo, Leiva, Jorge Alberto Abeja, Tinoco, Sergio... seguro que se me olvida alguien) porque siempre han confiado en mí. A mi cuña, sus padres y familiares porque con el wasap petaron el móvil,jejejeje. Además del buen ambiente con los camaleones, sobre todo con grandes de este club como Gazapo, Guadiana y Esteban, que son unos clásicos en días como los de este fin de semana. Gracias a todos, ha sido una temporada muy buena, aunque el cierre haya sido tan poco agradable. Gracias a todos y nos vemos en breve, con más fuerza y con más ganas.
29 de septiembre de 2014
23 de septiembre de 2014
Copa de España de bomberos
No tenía pensado subir la crónica de esta prueba, pero antes de enfrentarme al final de la temporada en el Titán X, he pensado que estaría bien contar el pedazo de fin de semana que disfrutamos en Zaragoza.
Se trata de una prueba que desconocía por completo, está organizada (muy bien) por el Servicio de Bomberos de Zaragoza y discurre por un trazado muy atractivo por la ciudad con una distancia de diez kms. Como representantes de Bomberos de Sevilla eramos ocho compañeros. Cinco viajamos el viernes para poder descansar algo más y hacer el viaje (tan largo) con algo más de calma. El resto viajaron el sábado por la mañana. El viernes disfrutamos de un viaje extenso para conocer un poco más a los compañeros y tener risas y dolores de cadera en el estrecho carro que nos transportaba. Una vez allí en la ciudad disfrutamos de unas cervezas y unas tapas por el centro. A descansar más tarde de la cuenta y a esperar que llegara la prueba.
El sábado recogida de dorsal, comida de pasta y carrerita de 30-40 min para activar las patas. También disfrutamos de la milla internacional (un espectáculo gratuito y muy aconsejable de ver) y la de veteranos, en la cual el máquina de nuestro compañero Plata hizo tercero y la turbogacela Tony séptimo. Para la cena ya estábamos todos y pasamos una más que agradable noche cenado en un restaurante italiano del centro de Zaragoza. Como siempre risas y buenos ratos que son una buena receta antes de una prueba.
El domingo amanece un día caluroso, algo que me gusta y la verdad es que con buenas sensaciones en las piernas. Desayunamos en la habitación Sergio y yo y después de los preparativos naturales necesarios salimos trotando hacia la prueba. Mi idea es clara, hacer el diezmil a un ritmo de 3:40, no creo que esté para ir más rápido porque los entrenos del Titán X no lo han aconsejado y porque esa misma semana me he dado bastante leña entrenando. Aún así tengo claro que si llego bien al tramo final apretaré. Dan la salida y como siempre muy rápido, el primer mil a 3:33... y ya pensando que me estoy pasando. Como lo tengo claro regulo y mientras, veo como Sergio y Tony van hacia delante como motos. Por detrás llega Plata a mi altura y estoy un rato junto a él, pero tengo claro que no me quiero pasar. Poco a poco van pasando los kms y los ritmos son más que lo previsto, voy marcando los miles al ritmo previsto con muy buenas sensaciones. Llegando al ochomil veo que voy a 3:41 de media y decido apretar un poco. No fue un poco. Me encontraba bien y además veía a Plata mi compañero y joder, tenía que intentarlo. Al final 36:10 a un ritmo de 3:37 y muy, muy contento. Disfrutando y con buenas sensaciones. Así que además de pasar un gran fin de semana estupendo.
Mi admiración por el resto de compañeros, que viajaron hasta Zaragoza sólo para disfrutar de una prueba y para representar a Bomberos de Sevilla. Es una muestra de cariño y profesionalidad al mismo tiempo por el lugar en el que trabajan. Todo un ejemplo.
Como anécdota queda el tercer puesto en mi categoría y como gran objetivo logrado el primer puesto por equipos. Subir a un podium no es normal (al menos para mí) así que se disfruta mucho.
Se trata de una prueba que desconocía por completo, está organizada (muy bien) por el Servicio de Bomberos de Zaragoza y discurre por un trazado muy atractivo por la ciudad con una distancia de diez kms. Como representantes de Bomberos de Sevilla eramos ocho compañeros. Cinco viajamos el viernes para poder descansar algo más y hacer el viaje (tan largo) con algo más de calma. El resto viajaron el sábado por la mañana. El viernes disfrutamos de un viaje extenso para conocer un poco más a los compañeros y tener risas y dolores de cadera en el estrecho carro que nos transportaba. Una vez allí en la ciudad disfrutamos de unas cervezas y unas tapas por el centro. A descansar más tarde de la cuenta y a esperar que llegara la prueba.
El sábado recogida de dorsal, comida de pasta y carrerita de 30-40 min para activar las patas. También disfrutamos de la milla internacional (un espectáculo gratuito y muy aconsejable de ver) y la de veteranos, en la cual el máquina de nuestro compañero Plata hizo tercero y la turbogacela Tony séptimo. Para la cena ya estábamos todos y pasamos una más que agradable noche cenado en un restaurante italiano del centro de Zaragoza. Como siempre risas y buenos ratos que son una buena receta antes de una prueba.
Mi admiración por el resto de compañeros, que viajaron hasta Zaragoza sólo para disfrutar de una prueba y para representar a Bomberos de Sevilla. Es una muestra de cariño y profesionalidad al mismo tiempo por el lugar en el que trabajan. Todo un ejemplo.
Como anécdota queda el tercer puesto en mi categoría y como gran objetivo logrado el primer puesto por equipos. Subir a un podium no es normal (al menos para mí) así que se disfruta mucho.
29 de agosto de 2014
Posad@s
Por fin después de dos meses entrenando a secas, he podido disfrutar de una nueva prueba. No estaba muy claro el calendario para el final de esta temporada. Molestias en la cadera, excesivas pruebas en la primera parte de la temporada y el Titán a la vuelta de la esquina hacían que organizar un calendario fuese más complicado. Después de darle muchas vueltas decidí que tenía que ir. Necesitaba volver a competir. No eran las distancias adecuadas al entrenamiento que estoy haciendo, tampoco era un prueba de entrenamiento correcta pero las ganas que tenía de ir eran mucho más importantes. Además, ¡qué mejor sitio que el triatlón Califas de Posadas! Menudos recuerdos tan agradables me venían a la memoria. Hace ya años (2004 si no recuerdo mal) empezamos a forjar una bonita historia este triatlón y yo. Con muchos amigos, muchas pájaras y muchas remontadas. La premisa era clara, disfrutar y hacer lo posible por darlo todo.5 de junio de 2014
Trimayo
Empezamos en Cádiz con una prueba planteada como entrenamiento, un triatlón sprint. La natación salió bastante bien, aunque tuve que esforzarme casí a tope para aguantar los ritmos. En la salida de la T1 cagada monumental, zapatillas al suelo y grupo que se escapa. Aún así intento ir a tope para cogerlos, es imposible. Casi me da una pájara cuando decido regular un poco. Me recoge un grupo trasero y aguanto con ellos hasta la T2. Muy castigado mentalmente por la pérdida del grupo cabecero salgo a correr dispuesto a darlo todo. Poco a poco me encuentro bien y termino metiendo el cincomil en unos más que aceptables 17´32´´. Al final contento, aunque con la sensación de que no se puede competir en corta entrenando para larga.
La semana siguiente más y mejor. Triatlón olímpico de Sevilla. Otra prueba de entrenamiento para preparar la reina del mes, el medio ironman de Sevilla. Día posterior al curro, lo que no me permite llegar con el descanso necesario, pero la motivación está tan alta que me da igual. Salgo en la natación fuerte, y llegando a la primera boya me percato de que no voy bien, he tragado agua, me duelen los hombros y sobre todo llevo fatal la respiración. Paso la primera vuelta y bajo el ritmo. Empiezo a tomar sensaciones y cuando la cosa empieza a funcionar ya estoy en la T1. Afortunadamente mi hermano Manolo me grita que viene conmigo, la sorpresa es mayúscula y la alegría es casi infinita. La bici a tope. Cuarenta kms en 1:04. Intento no dejar a nadie vivo, palos y palos. Relevos con un triatleta de Madrid que va también en moto y con el que casi consigo una perfecta sincronización. Suelto la bici el sexto del grupo de la ola de salida número dos. Me bajo a correr pensado que la bici va a pasar factura. Salgo lento para ver como va y pienso que todo va genial. Cada vuelta más rápido y en poco menos de 38´termino el diezmil, disfrutando de una entrada en meta lenta con mi sobrino Miguel, que me regala el mejor momento de todo el triatlón. Como curiosidad entre el segundo de mi ola de salida, toda una alegría.Dos semanas de entrenos y recuperación para llegar de nuevo al Medio IM Ofsport Sevilla.
La salida está planteada a las 15:30. Por la mañana hemos dejado todo listo. He descansado bien, he comido bien y tengo la sensación de llegar en buenas condiciones. Después de la revisón del box y del calentamiento ya estamos en el pantalán de salida. Le doy suerte a mi hermano Manolo y... ¡bocina!
En el agua siento que voy cómodo, un ritmo bueno pero cómodo. Primera vuelta y después de unos pocos golpes (van y vienen) ya estoy en mi sitio. Termino la segunda vuelta con ganas de coger la bici. La T1 muy bien. Mi hermano Manolo vuelve a salir cerca mía y eso me alegra y me motiva. Los diez primero kms confirman mis sensaciones, voy a ir a tope sobre las dos ruedas. Sin darme cuenta llego al Chorro, subo como una moto, me encuentro genial. Sigo dando pedales disfrutando como un enano. Incluso llego a cantar en algún tramo del sector de la bici. Giro en Las Pajanosas y a tope para Sevilla. Viento en contra, era de esperar. Hay que apretar un poco más. Sin darme cuenta estoy entrando en Sevilla y empiezo a notar molestias en el cuádriceps derecho. No es nada, ¡vamos!. Hago la transición bien, salgo a correr a buen ritmo pero el cuádriceps esta tocado. Mucho tiempo acoplado seguramente. Estiro 20´´ y sigo. En el km seis me doy cuenta de que el ritmo de carrera será más lento de lo previsto. Tengo calambres. Abductor derecho y sobre todo gemelo izquierdo. Casi me tumbo en el suelo. Aún así sigo motivado y con ganas. Primera vuelta y muy, pero que muy agotado. Me duele un poco el pecho y las piernas no se ni como las muevo. Intento apretar a ratos y los calambres me recuerdan que no se puede. En el km 17 ya soy consciente de que voy a terminar y estoy casi seguro de cumplir el objetivo del tiempo. Pasan los kms y los sé, incluso me permito apretar al final. Entrada en meta en 04:59:17, he conseguido bajar un medio IM de las cinco horas. Estoy extenuado pero contento. Saludo a los compañeros, como mucha fruta, cojo mi medalla y me voy a la ducha. Necesito agua caliente, tengo mucho frío. Después de la ducha regreso y veo que mi hermano ya ha entrado, muy contento. Ahora toca recoger, recuperar y seguir entrenando. Hay un gran objetivo, seguramente por las dudas que me genera saber si seré capaz de terminarlo. Ya veremos, de momento la moral sigue intacta. 20 de febrero de 2014
Objetivos
Que existe realmente, fuera del sujeto que lo conoce. (RAE)
Después de cuatro de meses entrenamientos con un gran esfuerzo pude conseguirlo. Como siempre escribo tarde, pero esta vez no podía dejarlo pasar. Este año la temporada estará enfocada a la vuelta al triatlón y, en consecuencia, quería mejorar antes de nada mis marcas corriendo para poder centrarme después en los tres segmentos con garantías. El objetivo era claro, mejorar el diezmil y la media maratón.
La planificación era exigente, seguramente porque tendría que compaginar entrenamientos y periodo de formación (en el trabajo) y sabía que iba a tener que esforzarme a tope. Por el camino se han presentado muchos momentos buenos, representan una mayoría abrumadora y eso ha provocado un incremento casi exponencial de la confianza en mí. Sabía que los tiempos iban a mejorar, pero necesita hacerlos. El diezmil salió pronto, por noviembre conseguí meter los 36´ que tanto ansiaba, aunque ahora creo que puedo y que debo intentar mejorarlos. El problema vino con la media maratón. La propuesta era muy clara, mejorar 1:24, tampoco mucho, pero mejorarlo. Las medias siempre me han resultado muy duras, sobre todo anímicamente, me hacía un flan a partir del 16 ó 17. Empecé en Jabugo con una marca cómoda, era septiembre (si no recuerdo mal) y llevaba pocas semanas de preparación. Aún así muy contento. Después vinieron algunas cortas como Alcalá o el Casco y la prueba de fondo del aljarafe, un quincemil que salió de libro. Todo parecía ir perfecto. Llego la primera media en la que intentarlo, la media de Camas. Mucho frío y viento y al final... ¡¡¡1:21!!! Más que sorprendido por mi rendimiento y por las sensaciones. Fue un punto de inflexión. Entonces pensé que tenía que intentar bajar de 1:20, como fuese, que tenía tiempo y que podía. Los Palacios sería el primer intento. Como ya conté llegue bastante cargado de entrenamientos, y de una infección que me tenía a base de antibióticos con las fuerzas un poco bajas. Salí a tope, pero tuve que regular y no pudo ser. Aunque fue una marca buena pensaba que había perdido una oportunidad y decidí inscribirme a la media de La Cartuja. Antes, en Villamanrique disfruté del cross y pude probar un nuevo tipo de pruebas. Otro problema, porque me encantó.
Ahora me ha tocado un mes con un poco menos de intensidad, en marzo vuelta a la normalidad y a preparar los grandes retos de 2014. Una alegría enorme difícil de explicar. Gracias a los compañeros de CD Osset San Juan que siempre insistían en que lo podía hacer y porque además me aguantan los cambios tan bruscos que pego haciendo series. También al mister, Alberto Abeja porque ha conseguido sacar algo que no pensé que tuviera y porque además sigue diciendo que "hay margen". A mi hermano por acompañarme en la prueba y por animarme, sabe que era una cuenta pendiente muy grande para mí. Este fin de semana les toca a ellos en la Maratón (con mayúsculas). Allí estaré para animar, aunque no necesitan mucho, están más que preparados. Como diría Chema, "No lo pienses, corre".
19 de enero de 2014
Probando el trail y los cross
Ahora terminando la primera fase de los entrenamientos de este año, muy contento y con muchos objetivos complidos. Deseando que lleguen los próximos objetivos, los primeros triatlones de esta temporada. Ya he vuelto con mis compañeros del CT Camaleón y vuelvo a estar federado. Me he inscrito al Titán y tengo en mente más de doce pruebas de tri. Luego puede que no salgan todas, pero la mentalidad es tan importante que lo que espero es no petar antes de tiempo. De momento a disfrutar y a pensar en la media de La Cartuja, que es en apenas siete días. A seguir disfrutando.
26 de diciembre de 2013
Zancadas
Llevaba tiempo queriendo escribir las crónicas de las últimas dos pruebas, pero he tenido más tarea de la que esperaba y no he podido, así que aquí van las dos juntitas.
El primer objetivo del año estaba ya muy cerca, y la media maratón de Camas se presentaba como un test para coger confianza y afianzar ritmos que poco a poco parecen ser los míos. El día amaneció muy frío, seguramente los nervios fomentaron esta característica del día. Mis sensaciones no eran las mejores, pues aunque los entrenamientos estaban siendo muy buenos el descanso estaba faltando de forma casi continua. Calentamos poco, como de costumbre y, casi sin darnos cuenta, ya estabamos en la línea salida. Los primeros kms fueron muy rápidos, se formaron varios grupos y era fácil intuir que no sería bueno despegarse porque quedarse solo con ese aire no hubiera sido lo mejor. Entré rápido en calor y hasta el km 8 fui muy cómodo. Llegamos a la zona del río donde empiecé a sentir un poco de frío y la respiración algo forzada, pero voy con la cabeza bien entrenada y mentalizado para sufrir lo que haga falta. Pasan los kms y la sensaciones son una montaña rusa, bien, regular, mal... bien, regular, mal... así hasta el km 14 que me estanco en el bien. Me veo con capacidad para afrontar el salto a una marca jamás imaginada por mí, la hora veinte. Los kms pasan y no me veo mal, pero en torno al km 18 las piernas flaquean un poco y decido levantar el pie, se trataba de un test para el objetivo real, que serán Los Palacios dos semanas después. Al final si que lo doy todo, no se puede decir otra cosa, hago mi mejor marca en media maratón 1:21:28, a un ritmo más que aceptable y entrando entre los treinta primeros, lo que me da mucha motivación para seguir entrenando y confiando en poder conseguir el primer objetivo del año.
La semanas siguientes pasan con entrenamientos algo más largos y encima con muy poco descanso, lo que me hace sufrir más de la cuenta algunos días de series.
Además se suma que tengo que estar diez días con antibióticos e ibuprofeno por una infección. Aún así quiero ir a Los Palacios a tope, a intentar mejorar la marca y sobre todo a cumplir una apuesta que hice hace tiempo.
El fin de semana de la prueba lo paso tranquilo, intento descansar y comer bien. Las sensaciones son buenas, parece que he recuperado y que los medicamentos no han generado reacciones raras que puedan servir de excusa al coco.El día es estupendo, buena temperatura, poco viento, sol radiante y muy buena compañia. Los primeros cinco kms voy bien, aunque algo forzado, me meto en un buen grupo con mi hermano Carlos y Alberto (el mister). Sin embargo las piernas no entran en calor y las noto muy pesadas. Las pulsaciones parecen ir algo más altas de lo normal. Sigo y sigo en el grupo haciendo un gran esfuerzo para el km que vamos. En el ocho prácticamente he decidido que voy a bajar un poco el ritmo, pero no es hasta el diezmil cuando lo hago de verdad. Pienso que si no lo bajo no llego a meta. Me mantengo junto con varios corredores viendo a mi hermano y al mister de lejos. Voy sufriendo con las sensaciones y con el reloj. Intento apretar en varios tramos pero las patas no van. Ni siquiera la respiración parece ir al límite, puedo hablar y respirar profundo, pero no puedo apretar. Será cansancio, pienso. Hasta el km 17 que entramos en el pueblo voy con más pena que gloria, intentando no descolgarme en exceso. Hoy toca sufrir. No quiero ni oir hablar de petada, sólo quiero correr y es en lo único que pienso. A la entrada del pueblo con tanta gente me vengo un poco arriba, vuelvo a coger un buen ritmo durante unos pobres quinientos metros. Definitivamente no tengo cuerda para mucho más. Así que nada, a apretar el culo y a disfrutar lo que se pueda, ya estoy seguro de que voy a cumplir mi apuesta y salvo desmayo de última hora voy a entrar bastante por debajo del objetivo marcado. La última recta es casi infinita, ni siquiera me doy cuenta de que paso el arco de meta y aún menos veo mi marca en el reloj. El Garmin lo paro en 1:22:34, así que para mí esa será mi marca. Creo que es muy buen tiempo y estoy muy contento por varios motivos, pero creo que las condiciones del día y los entranamientos me hacen estar mejor, que puedo mejorar el tiempo de Camas y que mi marca en media maratón esta aún por mejorar. También pienso que tengo que afianzar mejor los ritmos de los últimos meses, que no es lo mismo un diezmil que una media y que llevo pocos meses disfrutando de las carreras y pasándolo bien con estos tiempos. En definitiva, que en Enero volveré a la carga a por una mejora de la marca, ya veré si será Ayamonte, la Cartuja o las dos. Aplazaré un poco la preparación para triatlón de forma específica, que será el verdadero objetivo de 2014, volver al tri y disfrutar con la larga distancia. De momento sigo con las ganas intactas, que al final de todo es lo que cuenta. Ahora en pocos días volveré a un lugar maravilloso, Zahara de la Sierra, intentaré disfrutar al máximo de un entreno de calidad en el I Trail Las Palomas, 21 kms para gozar con aquel entorno tan maravilloso. Esa será la próxima entrada.
Felicitar a todos los compañeros del CD Osset San Juan, por las buenas pruebas que han realizado. En especial a mi hermano, que poco a poco se está poniendo a un nivel desfasante, eso sí, lo tengo muy cerca y eso, me hace sentirme bien.
El primer objetivo del año estaba ya muy cerca, y la media maratón de Camas se presentaba como un test para coger confianza y afianzar ritmos que poco a poco parecen ser los míos. El día amaneció muy frío, seguramente los nervios fomentaron esta característica del día. Mis sensaciones no eran las mejores, pues aunque los entrenamientos estaban siendo muy buenos el descanso estaba faltando de forma casi continua. Calentamos poco, como de costumbre y, casi sin darnos cuenta, ya estabamos en la línea salida. Los primeros kms fueron muy rápidos, se formaron varios grupos y era fácil intuir que no sería bueno despegarse porque quedarse solo con ese aire no hubiera sido lo mejor. Entré rápido en calor y hasta el km 8 fui muy cómodo. Llegamos a la zona del río donde empiecé a sentir un poco de frío y la respiración algo forzada, pero voy con la cabeza bien entrenada y mentalizado para sufrir lo que haga falta. Pasan los kms y la sensaciones son una montaña rusa, bien, regular, mal... bien, regular, mal... así hasta el km 14 que me estanco en el bien. Me veo con capacidad para afrontar el salto a una marca jamás imaginada por mí, la hora veinte. Los kms pasan y no me veo mal, pero en torno al km 18 las piernas flaquean un poco y decido levantar el pie, se trataba de un test para el objetivo real, que serán Los Palacios dos semanas después. Al final si que lo doy todo, no se puede decir otra cosa, hago mi mejor marca en media maratón 1:21:28, a un ritmo más que aceptable y entrando entre los treinta primeros, lo que me da mucha motivación para seguir entrenando y confiando en poder conseguir el primer objetivo del año.
La semanas siguientes pasan con entrenamientos algo más largos y encima con muy poco descanso, lo que me hace sufrir más de la cuenta algunos días de series.
Además se suma que tengo que estar diez días con antibióticos e ibuprofeno por una infección. Aún así quiero ir a Los Palacios a tope, a intentar mejorar la marca y sobre todo a cumplir una apuesta que hice hace tiempo.
El fin de semana de la prueba lo paso tranquilo, intento descansar y comer bien. Las sensaciones son buenas, parece que he recuperado y que los medicamentos no han generado reacciones raras que puedan servir de excusa al coco.El día es estupendo, buena temperatura, poco viento, sol radiante y muy buena compañia. Los primeros cinco kms voy bien, aunque algo forzado, me meto en un buen grupo con mi hermano Carlos y Alberto (el mister). Sin embargo las piernas no entran en calor y las noto muy pesadas. Las pulsaciones parecen ir algo más altas de lo normal. Sigo y sigo en el grupo haciendo un gran esfuerzo para el km que vamos. En el ocho prácticamente he decidido que voy a bajar un poco el ritmo, pero no es hasta el diezmil cuando lo hago de verdad. Pienso que si no lo bajo no llego a meta. Me mantengo junto con varios corredores viendo a mi hermano y al mister de lejos. Voy sufriendo con las sensaciones y con el reloj. Intento apretar en varios tramos pero las patas no van. Ni siquiera la respiración parece ir al límite, puedo hablar y respirar profundo, pero no puedo apretar. Será cansancio, pienso. Hasta el km 17 que entramos en el pueblo voy con más pena que gloria, intentando no descolgarme en exceso. Hoy toca sufrir. No quiero ni oir hablar de petada, sólo quiero correr y es en lo único que pienso. A la entrada del pueblo con tanta gente me vengo un poco arriba, vuelvo a coger un buen ritmo durante unos pobres quinientos metros. Definitivamente no tengo cuerda para mucho más. Así que nada, a apretar el culo y a disfrutar lo que se pueda, ya estoy seguro de que voy a cumplir mi apuesta y salvo desmayo de última hora voy a entrar bastante por debajo del objetivo marcado. La última recta es casi infinita, ni siquiera me doy cuenta de que paso el arco de meta y aún menos veo mi marca en el reloj. El Garmin lo paro en 1:22:34, así que para mí esa será mi marca. Creo que es muy buen tiempo y estoy muy contento por varios motivos, pero creo que las condiciones del día y los entranamientos me hacen estar mejor, que puedo mejorar el tiempo de Camas y que mi marca en media maratón esta aún por mejorar. También pienso que tengo que afianzar mejor los ritmos de los últimos meses, que no es lo mismo un diezmil que una media y que llevo pocos meses disfrutando de las carreras y pasándolo bien con estos tiempos. En definitiva, que en Enero volveré a la carga a por una mejora de la marca, ya veré si será Ayamonte, la Cartuja o las dos. Aplazaré un poco la preparación para triatlón de forma específica, que será el verdadero objetivo de 2014, volver al tri y disfrutar con la larga distancia. De momento sigo con las ganas intactas, que al final de todo es lo que cuenta. Ahora en pocos días volveré a un lugar maravilloso, Zahara de la Sierra, intentaré disfrutar al máximo de un entreno de calidad en el I Trail Las Palomas, 21 kms para gozar con aquel entorno tan maravilloso. Esa será la próxima entrada.
Felicitar a todos los compañeros del CD Osset San Juan, por las buenas pruebas que han realizado. En especial a mi hermano, que poco a poco se está poniendo a un nivel desfasante, eso sí, lo tengo muy cerca y eso, me hace sentirme bien.
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Erase una vez un largo
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