22 de mayo de 2013

De diez en diez

Vamos saltando de oca en oca. El fin de semana pasado tuve la suerte de disfrutar de una nueva carrera del circuito IMD de Sevilla "Correr en Sevilla es de 10". Son cinco pruebas de diez kms como ya saben algunos, todas ellas en circuitos homologados y con una participación que este año se está disparando. Eso sí, entre corredores, porque público, lo que se dice público hay poco, algunos policías locales cortando el tráfico y poco más. Ya podrían poner las salidas a las diez ante meridian y de esta manera todo sería redondo respecto al diez. La cuestión de esta entrada es que esta vez quería empezar a retomar sensaciones del pasado, quería volver a apretar las piernas un poco más. Seguramente, entre otros motivos, para no ver como mi hermano Carlos me ganaba con excesiva facilidad. El objetivo era aproximarse lo máximo posible a 38 minutos. A priori me parecía algo asequible, aunque estos años sin correr esta distancia me generaban más dudas que argumentos. Entre toda esta telaraña de pensamientos competitivos se daba la circunstancia de que por primera vez, los cuatro hermanos íbamos a competir juntos. Es curioso como estos futboleros empedernidos se han dejado socializar por deporte de verdad. Y no me refiero al sudor, me refiero a los valores que representa, por si algún pro-CR7 se cuela y se cree que pienso que el fútbol no es deporte, que lo es, pero que ha dejado de representar los valores de éste.
La carrera iba a comenzar rápida, con choques y algún codazo, porque hay gente que va para hacer entre 50 min y la hora y se pone en la primera línea de salida, será que quieren salir en la foto. Nunca entenderé porque la gente no se ubica en una zona acorde a su nivel y disfruta un poco más de la salida. Yo salí fuerte, el primer mil muy bien, con eso de esquivar, saltar, agacharse,... me salió a 3:45 min/km y era más rápido de lo que yo pretendía. Al final conseguí estabilizar el ritmo pegándome a dos corredores con sus respectivos relojes Garmin Forerunner 305, el mío ha muerto, descanse en paz. Y Garmín no me contesta... una pena que tendré que renovar en breve, porque el aparatito es como la droga, genera dependencia. El cincomil lo pase genial, a 3:49 de media, algo más lento de lo previsto, pero con unas sensaciones estupendas. Más o menos a esa altura escucho la respiración de mi hermano Carlos, pienso -ya está aquí el jodío-. Nos saludamos y al lío. Apretamos levemente hasta el sietemil para llegar a 3:48, el ritmo previsto para mi objetivo. Mis sensaciones eran buenas, muy buenas, así que decido apretar un poco para ver si puedo bajar de 38 minutos, mi hermano detrás, pegado como una lapa que no hay manera de despistar. Vamos pasando gente y aunque creo que voy más rápido la distancia entre el km siete y el ocho se hace interminable, ¡estaban mal puestos los carteles!, eran casi 1400 m... la cuestión es que no pude dejarlo y, lo intenté, lo aseguro. Al final afrontamos el tramo final juntos y viendo el arco de meta vuelvo a apretar, me dice que me sigue y vamos, pero era un oasis, había que girar y hacer doscientos metros más para entrar en meta. Al final 38:07 más o menos... es lo que tiene ir sin mi Garmin que ahora no controlo bien. Al final ritmo perfecto, objetivo conseguido y entrada en el mismo tiempo los dos, lo que sigue aplazando los duelos fratricidas para próximos eventos. Manolo y Javi, mis otros dos hermanos bien, Manolo sorprendido (sólo él) por su 39:40, y Javi como siempre, cómodo y sin sufrir, degustando cada metro. La cuestión es ir, disfrutar y pasarlo bien. Ahora que dejo que las sensaciones me lleven espero seguir mejorando, la idea es de aquí a final de año mejorar mi mejor diezmil... y para eso hay que aproximarse a treinta y seis minutos. Las piernas, y sobre todo la espalda (que no termina de recuperarse) dirán. A seguir gozando del deporte y de los amigos que no es poco. Mientras me mantengo en esta situación de "semi-standby" que no me deja desconectar del todo. El día dos de junio veremos de nuevo otro intento de mejora, hay poco tiempo para pulir detalles, pero se intentará. 

9 de mayo de 2013

Yo corro por Borja

Parece que yo estoy corriendo más que nadie, no me refiero ni a ritmos ni a marcas, sencillamente a la acción de correr. Los que yo deseo que corran no lo hacen, pero al menos no permanecen estáticos del todo y me han dado una tregua para quitarme la barba. No es poco con el calor que nos asola.
 El domingo pasado disfrute de una gran carrera, un gran ambiente, una gran organización y una inigualable compañía. Íbamos corriendo. Participé en la I Carrera Popular "Yo corro por Borja", el objetivo era muy claro, recaudar el máximo posible para el tratamiento de un niño de La Puebla del Río que tiene el Síndrome de San Filipo. Después de llevar muchos años pagando por correr esta ha sido sin duda la carrera que más lo ha merecido. La participación fue abrumadora, la gente aún sigue volcándose con estas situaciones y eso es algo para admirar, demuestra que el ser humano, quizás de manera más profunda, sigue vivo. La carrera constaba de un circuito de una vuelta de cinco kms, aparentemente esto puede parecer algo sencillo, pero la persona que me acompañaba además del gran motivo anterior estaba empujada por su debut. Uno siempre recuerda su debut y en este caso pretendíamos que fuese con una sonrisa. Es curioso ver como cinco kms pueden asustar tanto a alguien, ya no recuerdo cuando le perdí el medio a desfallecer en una carrera, quizás aún se lo siga teniendo. Para los que llevamos tantos años corriendo es fácil, aprieta hasta que puedas y luego... ya se verá,  pero para una persona que comienza cualquier pequeño reto parece el mayor reto de todos y la valentía con la que hay que enfrentarse es mucho mayor porque no quieres ni imaginarte el no poder conseguirlo. Hay coraje, mucho, esfuerzo, demasiado y quizás, un derroche de respeto hacia el sufrir que cualquier carrera origina. Allí estaban todos los ingredientes y mi acompañante no hizo más que ponerlos a hervir para cocinarse ella solita la carrera. A mi no me demostró nada, yo sé muy bien cual es su capacidad, pero ella se ha demostrado mucho. Ahora solo espero que no se anime tanto como para cogerme, porque con su carácter es capaz de eso y de mucho más. Lo que me alegra es saber (una vez más) que pasito a pasito, gota a gota de sudor, se consiguen todas las cosas. Espero que el año que viene Borja vuelva a tener su carrera, se lo merece y, sin duda alguna, allí estaremos de nuevo nosotros dos.

30 de abril de 2013

Ad nauseam

Seguimos corriendo. Los días pasan y la barba crece, o al menos así me lo parece a mí y al espejo del baño. La vida lleva unos meses un tanto compleja, lo suficiente como para no dejarme pensar con claridad. Sin embargo, sigo entero y eso es lo que me importa. Ahora consumo el tiempo en colmar a mis sentidos, a pesar de que el tiempo lleva meses parado. A este paso no cumpliré más años.
Entre todos los nubarrones que empapan mis neuronas sigo saciando mis ganas de correr. El pasado veintiocho de abril llegaba el primer objetivo medio serio (a nivel popular) en lo que a carreras populares se refiere. Se celebraba la primera carrera del circuito IMD de Sevilla. Un circuito de cinco carreras de diez kms que cubre prácticamente la superficie completa del término municipal. Nunca he participado en todas y, en situación de standby, he decidido que ese será el objetivo de este año. Llevaba unas tres semanas y media de entrenamiento acumulados desde la carrera popular de San Juan, y aunque no tenía unas sensaciones geniales sabía que me encontraba bien. Quería hacer menos de cuarenta minutos. Ese sería el primer objetivo. Después de los entrenos realizados uno siempre tiene dudas. Decidí de antemano salir conservador, mucho tiempo sin correr un diezmil y no quería petar en el primero. Me pegue al globo de los cuarenta minutos y no me separé de él hasta el km 4, en ese punto el Garmin marcaba 4:00 min/km y para mí las sensaciones eran más que buenas, tenía la sensación de ir a trote, así que apreté un poquitín para ir por debajo de cuatro en el km 5. En ese punto más o menos me aparece la compañía, tan agradable en estos de casos, de un buen colega, ya no nos separaríamos más. La verdad es que jamás he tenido tan buenas sensaciones corriendo, si tengo que poner un pero me remito a mi espalda, que aún sigue dando algún dolor y que en determinados momentos suelta algún calambrazo un poco raro, por lo demás, genial. Mi idea era llegar al sietemil a un ritmo de 3:55 y allí apretar un poquito para estar lo más cerca posible de 39 minutos. Así fue. En el sietemil pasé con un ritmo de 3:55 clavado y poco a poco fui apretando hasta llegar al km 9 a 3:52, eso sí, del ocho al nueve apreté más de lo necesario y el último km pudo ser una gozada. Al final 39:04 y unas sensaciones geniales. Disfruté muchísimo, conseguí el primer objetivo y me quedó la duda de apretar más, sinceramente creo que hubiera podido, pero bueno, cosas de la cabeza que te hacen ser reservón. Dentro de tres semanas tengo la próxima, allí estará la compañía de mi hermano Carlos, que tan bien corre y tan alto pone el listón, pero estoy seguro que viendo mis mejorar corriendo estará algo asustado. Cada vez me aproximo más a sus marcas. La idea es mejorar corriendo, transferir tiempos y ritmos del dosmil y del milqui a distancias mayores y además hacerlo disfrutando. Parece que voy por buen camino.
Como curiosidad, la carrera acabó en la pista de San Pablo, allí corrí el milqui de la oposición, allí sufrí mucho a las 16:30 de hace casi un año, aún sigo a la espera, en standby. Esperemos que quede poco. Mientras tanto seguiré compartiendo el tiempo con esas personas que lo merecen, con mis libros y mis pensamientos y seguiré aplicando el dicho de Chema Martínez  "No lo pienses, corre."


19 de marzo de 2013

Corriendo

Hace algunos años detestaba correr, era la disciplina que más me hacía sufrir y en la que menos mejoras encontraba. Machacaba y machacaba sin mucho sentido hasta llegar al extremo de estar días sin correr por la desidia generada. Al final terminé por resignarme, pensé que mis tiempos eran otros y que tendría que moverme siempre en una franja que limitaría mis mejoras de cara a la larga distancia en triatlon. 
Sin embargo, en estos años de dura oposicion y horas de biblioteca he tenido que lidiar con horas y horas de carrera. De la mano de un estupendo y exigente entrenador he podido ir poco a poco mejorando y llegar al punto de disfrutar con la carrera a pie, disciplina que ahora no solo me gusta, sino que me motiva para seguir mejorando cada día. Quizás tuve la suerte de compartir entrenamientos con personas muy capacitadas, y el simple hecho de seguir su estela día tras día me hizo llegar a estas mejoras.
El pasado domingo confirmé mis sensaciones. Me dispuse a participar en la carrera popular de San Juan de Aznalfarache y después de semanas dando vueltas a una preparación que no era la adecuada llegué a la carrera con más dudas que nunca. Por un lado mi hermano Carlos quería que fuesemos juntos, algo que no podía asegurar y por otro, unas molestias en la zona lumbar me generaban de nuevo esas preguntas del pasado. Al final, me propuse hacerla tranquilo, disfrutar de la prueba y llevar un ritmo que me permitiese hablar durante todo el trayecto... eso solo era el guión, la pelicula sería otra. Llegué a la carrera sin reloj, el garmin que utilizo estaba sin batería y eso hizo que de antemano yo no controlase mi ritmo, fue mi hermano el que me iba a guiar. Salimos rápido, algo más de lo que quería y algo menos de lo que debería, pero no quise preguntar. Veía como a un ritmo más que decente íbamos adelantando gente y pasando kms. En la barriada de Guadalajara, previa a la subida a la del Monumento pregunté que ritmo de carrera iba, para mi sorpresa llevamos la mitad de la carrera a ¡3:55 min/km! No me esperaba que estuvise para correr así. La subida al monumento se hizo dura, pero después de recuperar un poco en la vuelta al perímetro de la barriada afronté el último tramo de la carrera con ganas de más, el objetivo previo de la prueba (disfrutar) estaba logrado. El último tramo fue un gozo total, mucha gente animando, mi hermano al lado y la sensación de estar pasándolo muy  bien con algo que se había plantado como un obstáculo enorme. 
Cada día que termino de hacer un entreno o una carrera pienso más y mejor sobre los beneficios del deporte. Desde este blog que ha estado algo abandonado felicito al Club Atletismo San Juan y al Ayuntamiento por la extraordinaria carrera que organizan año tras año.Al mismo tiempo a mis amigos y compañeros los Camaleones, que siguen llenando las carreras de ese color verde tan agradable. 
Siguamos disfrutando con el deporte.

5 de marzo de 2013

De vuelta y vuelta

Vuelvo a mi blog después de muchos meses de abandono, de desgana y seguramente de desmotivación para escribir y para mostrar algo. Anoche disfrute de este documental. Me encantó. Me acordé del ciclismo, de lo vivo que sigue a pesar de todo lo que ha pasado y de lo importante que es no olvidar los principios que se aprenden con su práctica. Ahora espero volver con más asidiudad y volver a compartir inquietudes y todo tipo de experiencias, al fin y al cabo para eso hice este blog. Espero que disfrutéis con este video que apenas dura media hora y que tan bien viene para refrescar la memoria.
"Vida es tener siempre que hacer algo. La vida no se me ha dado, resulta que tengo que hacérmela yo"
José Ortega y Gasset



27 de mayo de 2012

El ego

Aunque tengo poco tiempo para pasar por el blog y para publicar algo interesante, a pesar de que todo lo que está ocurriendo en este país merece muchas palabras, hoy he leído una historieta de las que te hace reflexionar y pensar un poco en todo lo que nos rodea. Después de un fin de semana que me ha dado muy buenos momentos, y con el cuerpo cansado en exceso, dejaré por aquí el breve texto que tanto me ha gustado. 

"Hace un tiempo, un científico descubrió el arte de reproducirse a sí mismo tan perfectamente que resultaba imposible distinguir el original de la reproducción. Un día se enteró que andaba buscándole un ángel de la Muerte, y entonces hizo doce copias de sí mismo. El ángel no sabía cómo averiguar cuál de los trece ejemplares que tenía delante era el científico, de modo que los dejo a todos en paz y ...regresó al cielo. Pero no por mucho tiempo, porque como era un experto en la naturaleza humana, se le ocurrió un ingeniosa estrategia.Regreso de nuevo y dijo " Debe ser usted un genio, señor, para haber logrado tan perfectas reproduccones de sí mismo, sin embargo, he descubierto que su obra tiene un defecto, un único y minúsculo defecto". El científico pegó un salto y dijo " Imposible, dónde esta el defecto?" "Justamente aquí" respondió el ángel mientras tomaba al científico de entre sus copias y se lo llevaba consigo.
"Todo lo que hace falta para descubrir al ego es una palabara de adulación o crítica" No te olvides nunca que la persona realmente "genia" es, sobre todo, humilde siempre...."


(Del lat. ego, yo).

1. m. Psicol. En el psicoanálisis de Freud, instancia psíquica que se reconoce como yo, parcialmente consciente, que controla la motilidad y media entre los instintos del ello, los ideales del superyó y la realidad del mundo exterior.

2. m. coloq. Exceso de autoestima.

18 de marzo de 2012

Tiempo

Por primera vez desde que comencé hace ya tiempo con este blog no he tenido ganas, tiempo ni motivos para escribir algo interesante. Así que sencillamente decidí no escribir nada hasta que de verdad tuviese ganas de hacerlo. El año ha empezado como casi siempre, con una velocidad vertiginosa que hace que los primeros meses vuelen y que sin apenas darnos cuenta estemos entrando en la primavera. En estos tres meses han pasado cosas que hacen a uno pensar mucho, dar vueltas en la cama y reflexionar sobre lo que uno hace o deja de hacer. Afortunadamente, ahora me siento con más convicción que nunca para seguir adelante, con más ganas y fuerzas y con la certeza suficiente para no mirar en exceso hacia atrás. Espero que los días y las horas que esperan a la vuelta de la esquina sigan dejando algún pequeño rastro que me haga pensar que todo debe ser así, y que todos aquellos que soportan junto a mí este esfuerzo puedan sentirse también recompensados.
Llevamos ya unas semanas con entrenos duros, sufriendo y disfrutando al mismo tiempo de probar y de intentar llegar a límites que no creía poder alcanzar. En algún momento podré volver a correr, nadar o rodar con la bicicleta por el simple hecho de querer. De momento, seguiremos machacando los entrenamientos que tocan.
Este anuncio de la marca asics me ha gustado mucho, porque aclara cosas que uno siente cuando practica deporte, y porque sin duda alguna, deja claro el trabajo que debe preceder a toda victoria. Aunque seguro que lo habréis disfrutado por la televisión, os lo dejo aquí.

Destierros

Destierros
Esperaremos la posibilidad

En honor a un gran hombre

En honor a un gran hombre
Erase una vez un largo